Sobra talento, falta variedad

El cómic original de Invencible, de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley, se ha consagrado como una de las obras más importantes y rompedoras de la historia del cómic, dándole la vuelta tanto a la estructura tradicional del cómic de superhéroes como a muchos de los clichés que conocemos. Como consecuencia, el nombre propio de la obra acarrea cierto prestigio, y también genera la expectativa de que estamos frente a algo distinto. Con esto en mente, crear un juego de lucha como Invincible VS es todo un desafío, puesto que ser rompedor u original en el género actualmente es bastante complicado.

Tras probar su beta abierta, me quedó claro que el juego sería bueno, pero es ahora, tras probar a todos los personajes y ver también el contenido offline, que puedo dar un veredicto. Invincible VS es un muy buen juego, con algunas ideas originales y otras que simplemente le vienen como anillo al dedo a la IP, pero le cuesta escapar de su limitada libertad y presupuesto, al tratarse de un juego de licencia AA.

De vuelta al ruedo

Como alguien que ha jugado decenas de títulos de lucha, desde sus mejores exponentes hasta cosas muy específicas, estoy acostumbrado a la estructura que suele seguir la experiencia: una historia corta que no está mal pero que podría ser más, un modo arcade con una cinemática final personalizada para cada personaje que tampoco te cuenta mucho (sirve para encontrar a tus favoritos) y peleas online en las que cada x tiempo te las ves con un oponente que te hace preguntarte si a tu mando le faltan botones. Y me gustan mucho, pero se acaban convirtiendo en una especie de rutina en la que seguir estos pasos en ese orden concreto.

El problema del juego de lucha moderno, dentro de los cuales incluyo a Invincible VS, es que esta rutina se siente más tediosa. Por un lado, la creciente antigüedad del género hace que no le deje pasar lo mismo a un juego de lucha de los 90 que a uno de 2026. Por otro lado, los avances tecnológicos aumentan las posibilidades dentro del medio, por lo que un modo historia, arcade y un online de 1vs1 me parece demasiado poco contenido y variedad para un juego desarrollado para la generación actual de consolas y que cuesta lo mismo que mi compra de la semana.

Y ojo, no es que los juegos tengan que justificar su precio con horas de “contenido”, pero tampoco creo que nadie quiera pagar entre 50 y 80 euros por un título que les durará unos pocos días. No es culpa del videojuego, es culpa de la economía y sistema en el que vivimos. En el caso de Invincible VS, y sé que esto va a ser un factor decisivo para muches, tan solo tenemos un modo historia de una hora, un arcade con finales de personaje de unos 30 segundos y un modo online 1vs1. No hay más.

La historia está bien, es como una especie de capítulo extra de la serie. El arcade sirve para probar personajes y ver alguna escena extra, aunque la mayoría de los finales son bastante sosos. Y, finalmente, el online es divertidísimo, la razón por la que realmente compramos y jugamos el juego…pero para mí un simple 1vs1 se queda muy, muy corto. Los personajes tienen un set de movimientos muy diferente y cuidado (tanto que igual tus favoritos pueden ser los que en la serie o cómic no te importan mucho, la magia de los juegos de lucha) y los combates son frenéticos y rápidos, pero necesito más modos.

Lo que falta y lo que sobra

Muchas personas han comentado que, en su opinión, faltan personajes o escenarios. Para mí, la cantidad que tenemos está perfecta, y prefiero mil veces 18 personajes únicos y diferentes que 32 que se sientan demasiado parecidos en ciertos aspectos. También creo que, respecto a la complejidad del sistema de combate, Invincible VS va sobrado, llevando a otro nivel el combate 3vs3 que ya hemos visto en juegos como Dragon Ball FighterZ y aprovechando muy bien las habilidades y la fuerza de los protagonistas y secundarios de la obra. Este es justamente el aspecto más trágico del título: se juega de maravilla, pero no hay mucho que hacer con esa jugabilidad.

Soy alguien que disfruta más de las entregas o modos para un jugador que del online. Aún así, no estoy nada de acuerdo con quienes argumentan que lo que le faltan a los juegos de lucha actuales son más modos offline. Minijuegos como los que tenía el primer Injustice, el modo supervivencia de los últimos King of Fighters o Street Fighter e incluso las torres introducidas en Mortal Kombat X me encantan, pero al final lo que vamos a hacer es dedicarles una cantidad de horas y ya pasar al online. Y, si en el futuro vamos yendo y viniendo de un juego de lucha, va a ser por echarnos unas partidas contra otros jugadores.

Por tanto, el multijugador es la clave. Para mí, el problema real de los títulos de lucha modernos, que veo repetido en absolutamente todos ellos, es que no hay prácticamente ninguna novedad desde hace ya más de una década. Tras la llegada de conceptos como “rey de la colina”, torneos y modos similares, el género se ha quedado estancado, e incluso los exponentes más recientes ni siquiera incluyen estos ejemplos, y se quedan únicamente con peleas competitivas o casuales/informales. Aquí es donde Invincible VS, Street Fighter 6, Tekken 8 o Mortal Kombat 1 podrían ser creativos e inventar nuevas maneras de darnos puñetazos, pero no lo hacen.

Todos los juegos que he mencionado en la frase anterior tienen una historia decentilla, un arcade cumplidor y un sistema de combate propio que rebosa calidad, complejidad y fluidez. Lo que hace falta es un estudio que se atreva a coger todo esto y llevarlo más allá con nuevos modos de juego online, y eso, tras haber disfrutado del combate y propuesta de Invincible VS, es algo que no ha ocurrido todavía.

Para sobrevivir al paso del tiempo el juego tendría que ser Inv-

Invincible VS ha llegado con mucha fuerza y mucho marketing, teniendo hasta dos ediciones de parte de Meridiem Games muy bonitas y con muchísimos detalles, como cartas de personajes, una steelbook especial o incluso un mini cómic. Este tipo de decisiones y lo presente que ha estado el juego en eventos demuestra que hay cariño por la obra, y os aseguro de que es un muy buen añadido que se juega de maravilla. Lamentablemente, se conforma con ser “café para cafeteros”.

En un género que se encuentra estancado respecto a sus modos de juego, Invincible VS no consigue ser la excepción, siendo otro ejemplo más de jugabilidad espectacular de la que te cansarás tras unos días o semanas, por muchos personajes o escenarios que quiera añadir Quarter Up en el futuro. A mí me ha gustado mucho, a pesar de tener fecha de caducidad, pero si quieres algo más a largo plazo, revolucionario o la serie y cómic no son de tu agrado, no puedo recomendártelo.


Esta crítica ha sido realizada con una copia para Steam cedida por Meridiem Games.