Cerrarán tu estudio, y no será culpa tuya

El pasado 7 de mayo Nacon realizó un evento llamado Nacon Connect, donde compartía con sus fans las novedades de tanto los juegos que ya conocemos, como de aquellos que están por llegar.

Esto ocurre después de que la marca francesa lleve unos meses viviendo una situación peliaguda donde se ha declarado en insolvencia.

ANTES DEL NACON CONNECT

Nacon durante años ha sido la empresa de los juegos AA por excelencia, juegos con más presupuesto que UNDERTALE pero menos que God of War: Ragnarok. Sus productos, aunque con evidentes carencias, son entregas muy interesantes que al tener la libertad de no costar cientos de millones de dólares, se atreven a experimentar o explorar un género que ya no está tan de moda.

Por desgracia, la alegría acabó cuando la editora francesa se declaró en estado de insolvencia el 25 de febrero de este año debido a que Bigben Interactive, su accionista principal, no podía realizar el pago de un préstamo.

Como si de un gran efecto dominó se tratase, Nacon tuvo que declararse insolvente y, poco después, hicieron lo mismo cuatro estudios propiedad de la editora: Kylotonn (WRC, Test Drive Unlimited Solar Crown), Cyanide (Call of Cthullu, Styx: Blades of Greed), Nacon Tech (centrada en el motion capture) y Spiders (GreedFall, Steelrising).

Meses más tarde, el 30 de abril, nos encontramos que miembros de Spiders confirmaban el cierre del estudio menos de dos meses después del lanzamiento de su último juego, GreedFall: The Dying World.

El estudio intentaba ser la BioWare que nos ha dado Dragon Age o Mass Effect pero con muchísimo menos presupuesto y, aun así, conseguían que los juegos tuvieran ese espíritu de crear un RPG con ambición que, por desgracia, Electronic Arts ha conseguido eliminar completamente del ADN de la empresa responsable de Knights of the Old Republic.

LA INDUSTRIA DE LOS SUEÑOS ROTOS

Toda esta situación me apena muchísimo, y los que pagamos el plato somos los de siempre, los trabajadores y los consumidores.

Los trabajadores pierden sus puestos de trabajo y su vida da un vuelco que nadie quiere vivir. En una industria donde esforzarse todo lo posible es ley, que cierren el estudio en el que trabajas —aunque la culpa la tenga un accionista que no sabe ni a que te dedicas— es muy doloroso. Vuelve el revisar Linkedln y, ahora, luchas contra la mentalidad estúpida de los empresarios de que “la IA hace lo mismo, y gratis”.

Y ojalá este caso fuera el único, pero siento que ya he hablado tanto de este tema que estoy empezando a sonar como un disco rayado. No puedo culpar a nadie si se aburre de leer esto, yo también estoy cansado de hablar de estudios cerrados y despidos cada mes y medio pero es que, durante los últimos tres o cuatro años, las noticias de cierres de estudios y despidos masivos han sido el pan de cada día.

Por poner unos ejemplos, desde la compra de Activision Blizzard King, Microsoft ha cerrado Arkane Austin (Prey, Redfall) y Tango Gameworks (aunque luego la rescató Krafton, pero no sé qué es peor), y despidió a más de quince mil empleados entre 2025 y 2026, aunque esto no era exclusivo del gaming.

Ubisoft ha reestructurado toda su compañía y ha dejado desde 2025 en la calle a unos mil quinientos empleados y cancelado numerosos proyectos, destacando el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo.

Recientemente, Sony ha cerrado el estudio Bluepoint que, después de estar trabajando en un juego como servicio (exigido por la propia Sony) durante años, lo cancelaron y les mantuvieron meses haciendo un proyecto a sabiendas de que iban a cerrarles.

Todo esto son solo unos ejemplos de la situación que atraviesa la industria.

En una situación como esta, los CEOs y derivados alzan la voz echándole la culpa a las “difíciles situaciones económicas” (porque no se si sabéis que los paVos del Fortnite pasan por el estrecho de Ormuz) y, aunque evidentemente hay una crisis. Y como tres burbujas distintas que tienen que explotar en algún momento, también es momento de culpar a las directivas.

Ese grupo de manirrotos que juegan con las vidas de los demás, a sabiendas que ellos no van a sufrir las consecuencias de sus acciones, y que se centran más en los números imaginarios que en sus trabajadores… Me tienen harto.

Si yo escribo ahora un artículo donde miento y comprometo a esta revista, el que debería de sufrir las consecuencias soy yo, ¿cierto? ¿Por qué entonces, si Hermen Hulst decide dedicar 400 millones de dólares a Concord, él sigue en la compañía y Firewalk Studios lleva ya dos años cerrado? La respuesta es que los poderosos tienen las herramientas para escurrir el bulto, mientras que los currantes no podemos defendernos y se nos considera reemplazables.

EL SHOW DEBE DE CONTINUAR

Este artículo en un principio acababa con una reflexión un poco derrotista, se me había ocurrido acabar con un “trabajadores del mundo, uníos”, pero no solamente considero que no sea el lugar de hacerlo, sino que Nacon ha hecho algo que, siendo sincero, me ha dejado descolocadísimo.

En el Nacon Connect, ese evento que mencionaba al principio de este artículo, en un momento dado salió el logo de Spiders. Si, el estudio que ha cerrado hace poco más de una semana.

Nacon decidió explicarnos como nos daban un par de días de acceso gratuito al último juego del estudio y que habían añadido una misión nueva. Sinceramente, me pareció de mal gusto.

Entiendo que esto es un negocio, que el dinero no crece de los árboles y que de alguna manera hay que mantener el chiringuito; pero me pareció grotesco ver a una empresa aprovechándose del cadáver de un estudio que, gracias a la increíble gestión de Bigben Interactive, ahora nunca tendrá la oportunidad de traernos una tercera parte.

No estoy culpando de todo a la compañía. La verdad sea dicha, me parece que esto también es nuestra culpa como consumidores. Exigimos entretenimiento, sin entender que la gente que lo crea también son personas. En parte me recuerda a cuando eras pequeño y te parecía raro encontrarte a tu profesor en el supermercado. Como consumidores, no pensamos en que esta gente necesita comer, que tienen sentimientos, orgullo, días buenos y días malos… Así que, cuando el logo de Spiders sale en un evento, pocos días después de su cierre, solo pensamos en “¡oh, una misión nueva!”.

El evento fue entretenido. Anunciaron juegos que apuntaré en mi calendario (como por ejemplo Hunter: The Reckoning – Deathwish), pero esperaba unas palabras sobre la situación, o unas declaraciones, unas disculpas… Algo.

A lo mejor pequé de naif.