Hablemos de “criti-juegos"

Desde las primeras generaciones de consolas, los videojuegos han servido para tratar una multitud casi inabarcable de temas. Unos han sido más distendidos o mundanos, pero en muchas otras ocasiones los desarrolladores han hablado sobre asuntos de gran seriedad y profundidad. A raíz de esto también se ha podido utilizar este maravilloso medio audiovisual como modo de critica social y de reivindicación, igual que se hace también con otros artes como pueden ser el cine, el dibujo, la fotografía o la literatura. Ejemplos tenemos a patadas, yendo desde juegos del palo de Psychonauts, Indika o A space for the unbound, que tratan asuntos como la depresión, la esquizofrenia y otros trastornos mentales, hasta títulos del estilo de Valiant Hearts o Beholder, los cuales hablan del lado más humano de la guerra y la represión de los estados autoritarios. Respecto a esto, el próximo 26 de junio nos llegará, exclusivo de Steam, un título que nos hará reflexionar sobre los males de la guerra que sufren no solo los ciudadanos, sino también los soldados que prefieren desertar, a morir por los ideales de otros. A Lost Man es una aventura narrativa de corte point & click muy interesante llegada desde Toulouse y de la que ya habló hace unas semanas nuestro compi Enzo en su avance.

 

El claroscuro de la guerra

El equipo francés Studio Arkos se estrena en la industria de los videojuegos con un primer proyecto llevado a cabo por, únicamente, dos personas. Decir que esta desarrolladora es un equipo pequeño sería quedarse corto. Y este bonito y necesario proyecto nos pone en la piel de un soldado que acaba de huir del campo de batalla en 1916 después de haber estado a punto de morir, como lo han hecho muchos de sus compañeros. Frustrado y —obviamente — asustado, sale corriendo sin mirar atrás y con la intención de volver con su amada, de la que guarda solamente una carta que que podremos leer desde el inventario nada más empezar la historia, ya que es el único objeto que tendremos en ese momento. Con las trincheras tras nosotros, iremos explorando una desolada campiña entre los dos frentes bélicos para conocer personajes extraños y misteriosos que sobreviven rotos por la guerra y las muertes de sus familiares y amigos. Con gameplay point & click al más puro estilo noventero, tendremos que resolver puzles e investigar cada rincón para encontrar los objetos que nos ayuden a continuar. Y recalco lo de “cada rincón” porque habrá veces que dichos útiles se encontraran en lugares tan pequeños y con tan pocos pixeles como puede ser una bombilla. Así que hay que estar atento a cada detalle y pasar el cursor sobre todo lo que pueda resultar interesante. Como en otros títulos de este estilo, el icono del cursor cambiará según si lo posamos sobre algo interactuable, agarrable o investigable. Por otro lado, tendremos también el típico inventario donde, además de leer la descripción de cada objetos, podremos hacer combinaciones especificas entre algunos de ellos.

Pero lo que más nos llama la atención desde que vemos el tráiler de este juego es su estilo artístico, el cual presenta diseños de escenarios, personajes y objetos dibujados todos completamente a mano. Desde la primera a la última línea ha sido realizada por los dos integrantes de la desarrolladora con un contraste en blanco y negro y con absoluta ausencia de color. Este aspecto tan sobrio y, sobre todo, decadente nos trasmite la tristeza y falta de esperanza de los personajes que encontramos. Además todos los paisajes se encuentran en ruinas, con vehículos o casas destrozadas y con más tumbas que ciudadanos vivos. Una estampa dura pero realista que ha pasado y sigue pasando en cada una de las guerras que se han librado en nuestro planeta. Igual de pesimista que su aspecto visual es el protagonista, pero aun así sigue adelante haciendo lo que sea necesario para sobrevivir, aunque ello conlleve tener actos poco éticos. Se nos pondrá en la tesitura de tener que desenterrar cadáveres, robar, chantajear… en la guerra todo vale si con ello volvemos a casa con vida, ¿verdad?

 

Un duo dinámico

Todo un homenaje a aquellos que luchan y sobreviven en los inhumanos conflictos bélicos por los que ha pasado la historia de la humanidad y, además, una fuerte crítica a estas horribles luchas. Pero como hemos dicho al principio las críticas sociales pueden darse en muchos artes, y con A Lost Man aprovechan también la música para reflejar la crudeza de la guerra. Temas tristes y emotivos que suenan en diversos puntos de la trama pero que quedan en segundo plano durante el gameplay ya que, aquí, lo que nos acompañará será el sonido ambiente de la línea entre frentes. Aquí, la ausencia de risas, conversaciones y, en definitiva, vida, será nuestro acompañante principal. A lo lejos, eso sí, rara vez dejaremos de escuchar el transcurrir de la batalla con constantes sonidos de disparos, vehículos y soldados. En definitiva, un videojuego con una calidad crítica que nada tiene que envidiar a otras producciones más grandes o llamativas y que sabe hacer las cosas de manera muy correcta dentro de su género. Además, su arte dibujado a mano se ve genial y le da un toque muy personal y único. Si sois fans de los juegos point & click dadle un tiento que lo peor que os puede pasar es que se os haga corto, porque su historia principal la podréis terminar en 4-6 horitas. Pero no os preocupéis porque este juego está planteado para ser solo el primer capítulo de un total de cinco, que llegarían en los próximos años en forma de DLCs, si se consiguen suficientes ventas y reseñas positivas. Con el buen hacer de la desarrolladora francesa, espero que lo consigan y podamos seguir viendo más de esa calidad que nos han demostrado.


Este análisis ha sido realizado con una copia de prensa para Steam cedida por Studio Arkos.