Será XBOX quien tome el testigo de PHYSINT
Esta madrugada hemos conocido la ruptura del acuerdo entre Sony y Kojima Productions para lleva adelante el proyecto PHYSINT, el esperado regreso del creador japonés a los juegos de sigilo e infiltración que le catapultaron a primera división hace ya varias décadas. Lo más destacable de este hecho es que esta disolución parece haber sido impulsada por la propia PlayStation, pues así lo comunicaba en RRSS:

Más tarde esta misma madrugada hemos sabido por una entrada en el blog oficial de XBOX que Microsoft ha pillado el rebote y serán quienes colaboren con Kojima Productions para sacar a delante dicho proyecto, sumado a su colaboración ya vigente en el juego de terror OD que el estudio esta desarrollando:
Aunque esta última frase del comunicado de XBOX resulte llamativa, dada la ambición que ambas empresas parecen tener depositada en el transmedia y en llevar sus historias a la gran pantalla, resulta apenas anecdótica en comparación al hecho de que Sony haya decidido cancelar un acuerdo con uno de los nombres mas potentes de la industria.
Parte de la explicación la podemos encontrar, tal vez, en el “mal desempeño” de Death Stranding 2 tanto en criticas como en ventas. La primera entrega superó los 5 millones de ventas entre PS4 y PC en apenas año y medio y fue un éxito entre la critica, que alabó su originalidad narrativa y mecánica. Death Stranding 2 lleva ahora mismo algo mas de dos millones de unidades vendidas, creciendo a un ritmo bastante mas lento que el de su predecesor. En cuanto a la crítica, esta secuela ha sido un juego mucho mas divisivo, pues hay quienes lo han disfrutado y defendido con alegría, y quienes ven aquí un chicle alargado sin nada que aportar.
Pero sinceramente creo que decir que un juego con dos millones de copias vendidas ha tenido mal desempeño es una chaladura que solo una junta directiva completamente corrompida por la avaricia podría decir con la cara recta.
PlayStation está pasando por la mayor crisis de imagen de su historia desde que el pasado 1 de julio anunciase simultáneamente el cese de la producción de discos a partir de enero de 2028 y el cierre de las tiendas digitales de PS3 y PSVITA, confirmando por un lado la sentencia de muerte al formato físico y la escasa protección al usuario que ofrece el formato digital.
Todo esto, sumado a la escasez de títulos de PlayStation Studios provocada por la infame estrategia de los 12 juegos como servicio que solo nos ha dejado cancelaciones de proyectos, cierres de estudios y los fracasos comerciales de Concord y Marathon, hace que uno se plantee hasta qué punto puede seguir depositando su confianza en Sony, ya no solo como cliente o usuario, sino también como socio comercial.
El propio Kojima confirmaba en X que la noticia de esta cancelación llegó a mediados de junio sin demasiadas explicaciones y que desde entonces han estado buscado un nuevo socio con el que sacar adelante el proyecto, que finalmente ha sido XBOX.
Hideo Kojima sigue siendo uno de los grandes nombres de la industria, un creador con un legado histórico y con un caché intrínseco ligado a su nombre. Pero es que además, su salto al estrellato empezó precisamente con aquel Metal Gear Solid de PlayStation 1, que es además, uno de los juegos mas asociados a aquella primera consola de Sony, por lo que volver de la mano de PlayStation para revolucionar el genero que él mismo definió 30 años atrás suena como un reclamo realmente interesante para la marca.
Y si PlayStation apenas es capaz de sacar dos o tres títulos anuales de sus estudios propios —a los que lleva sin saber gestionar un lustro—, trata a sus usuarios de la peor forma posible y ahora cancela uno de los acuerdos más interesantes que tenía entre manos, uno se para a preguntarse si realmente alguien de la cúpula directiva recuerda que son una empresa de videojuegos.


