Memoria histórica

Una de las propuestas más interesantes del año en el mundo de los videojuegos ha sido sin duda alguna Big Walk, el gran éxito del verano desarrollado por House House (Untitled Goose Game) y publicado por Panic. El que es uno de los juegos mejor valorados del año parece ser una simple experiencia de andar y resolver puzles con tus colegas, pero hay algo mucho más complejo detrás de esta aparentemente sencilla propuesta.

Por un lado, la manera en la que se resuelven estos puzles eleva la cooperación entre jugadores a niveles que no había visto nunca antes, con una creatividad que une lo mejor de los videojuegos cooperativos, los juegos de mesa en los que se pueden formar equipos y las actividades al aire libre similares a una yincana. Por otro lado, sin spoilear el propio contenido del tramo final de Big Walk, hay un mensaje en sus créditos que le da un significado completamente diferente a la experiencia. Estas palabras, en una experiencia supuestamente inocua, demuestran algo que muches tenemos claro desde hace tiempo: todo es político.

Big Walk mensaje en los créditos

En base a este interesantísimo párrafo que pone un punto final a la experiencia con tus amigues (obviando el contenido post-game), he decidido investigar un poco sobre esos nombres y palabras que claramente no pertenecen al vocabulario anglosajón y que, al igual que os pasará a quienes estéis leyendo el texto, no significan nada para mí. Resulta que todos estos conceptos hacen referencia a los aborígenes australianos, los descendientes de los primeros habitantes de Australia.

Concretamente, se hace referencia a los wurundjeri, uno de los pueblos pertenecientes a la alianza de tribus aborígenes del sur de Australia conocida como la nación Kulin, dentro de la cual se hablan hasta cinco idiomas diferentes. De manera más específica todavía, el mapa del juego se inspira en el parque nacional Wilsons Promontory, citando este mensaje a las tribus bunurong y gunai-kurnai como los “custodios tradicionales” del lugar.

Aún con toda esta información, que ha resultado en una clase de historia australiana inesperada, lo que más me llama la atención es la última frase. “La soberanía jamás fue cedida”. No se trata únicamente de la forma en la que House House hace referencia directa al colonialismo, sino que además es una frase utilizada comúnmente por los indígenas de Australia (grupo compuesto por los aborígenes ya mencionados junto a los isleños del estrecho de Torres) de manera política como recordatorio y como forma de protesta.

De esta manera, Big Walk no solamente utiliza tierras con las que los indígenas australianos todavía tienen una conexión como mapa para su juego, sino que además deja clara su posición en contra de los actos llevados a cabo por los británicos contra estas tribus durante la colonización desde la década de 1830 en adelante. Es un mensaje muy claro, contundente y atrevido; puesto en los créditos del juego, en un párrafo que, idealmente, va a leer todo el mundo (y encima siendo uno de los títulos más grandes del año).

Esto no es más que otro ejemplo más de como todo es político, y en este caso no es para menos. El término de custodios tradicionales que he mencionado anteriormente viene del Native Title de Australia, una ley que le da lo mínimo de lo mínimo a estas tribus y que no llegó hasta 1992 (y muchas tribus no se incluyeron hasta años o incluso décadas después), un siglo y medio después de que la misma gente que aprueba esta ley les arrebatase hasta el suelo que pisaban. Hay una sección dentro del artículo de Wikipedia de los gunai-kurnai que detalla cómo fueron masacrados por los europeos, para quien dude de mis palabras.

Cada uno de estos pueblos tenía su propia cultura, sus costumbres, su mitología. Veían la tierra en la que vivían como algo sagrado, con una conexión espiritual más allá de la parcela monetizable que ven las empresas que hoy en día ocupan ese territorio, y aún así se les arrebató todo. Muchos pueden quejarse de la manera en la que “todo está politizado” hoy en día, pero la realidad es que para el ser humano absolutamente todo ha sido siempre de carácter político, especialmente en el arte.

El arte es una forma de expresión, intrínsecamente ligada a la forma que tiene el o la artista de ver el mundo, lo cual incluye sus valores políticos y sociales. Tal vez no todo tiene un mensaje claro, no todas las obras son un manifiesto, pero siempre hay ideas o aspectos concretos que reflejan una ideología, ya sea de forma consciente o no. Si diez personas escribimos una historia con los mismos puntos clave con el objetivo de que sea “apolítica”, es muy probable que cada versión sea diferente en su forma de representar ciertos conceptos, sistemas, dilemas o personajes.

Big Walk

https://www.eurogamer.net/big-walk-review

Algo así ocurre con La Odisea, que Nolan utiliza para continuar con su punto de vista ya visto en Oppenheimer respecto al estado actual de la sociedad occidental, mientras que Homero originalmente hablaba más sobre el sentido de la vida, ambas cosas a través de una guerra y sus consecuencias. Lo mismo se puede aplicar a cualquier obra, aunque no todas tengan otras versiones de sí mismas con las que compararlas. Aún con lo lógico que esto resulta, hay muchas personas que ridiculizan la frase de “todo es político” y que se posicionan en su contra.

Para eso mismo están casos como el de Big Walk. Hasta caminar es político, porque el motivo por el que caminas por ese lugar y no cualquier otro es porque tiene una historia, que se quiere representar a través de algo que las tribus indígenas siguen teniendo: las ganas de cooperar y ayudarse los unos a los otros. Si alguna vez piensas que el arte no es político por naturaleza, considera si ese pensamiento nace de la ignorancia respecto a la motivación e inspiración para cada aspecto de una obra, al no ser tú quien la ha creado.

La soberanía no fue cedida, una cultura entera fue erradicada hasta que apenas quedaron personas vivas representativas de la misma y jamás se ha hecho nada más allá de lo mínimo por compensarlo. Y te lo dice el jueguito gracioso de resolver puzles con tus colegas.