Un ejemplo de lo que deberían ser las secuelas
Las secuelas, por naturaleza, siempre van a compararse con su antecesores, ya sea como mero ejercicio reflexivo, como crítica o como alabanza. En cuanto una historia se convierte en la primera parte de una saga, se establecen una esencia y ciertos elementos que se asocian a la misma, que deben ser respetados en futuras incursiones dentro del mismo universo. De la misma manera, cuando un artista (o un grupo de artistas) crea más de una obra bajo su sello, es lógico buscar diferencias y similitudes. Como consecuencia, para hablar sobre Call of the Elder Gods no puedo obviar a Call of the Sea ni a American Arcadia.
Out of the Blue, la desarrolladora madrileña con dos aventuras más que competentes en su haber, ha decidido traernos una secuela a su primer título, en lugar de algo nuevo como fue el peculiar American Arcadia, título sobre el que escribí una breve reflexión hace ya prácticamente un año y que me gustó bastante. Por otro lado, debo admitir que, aunque disfruté de la experiencia, Call of the Sea no es un juego que me encante, y opino que podría ser más impactante y profundo en su apartado narrativo y tener algún que otro puzle un poco más complejo o innovador.

Por tanto, Call of the Elder Gods llega como una oportunidad para Out of the Blue de demostrar su evolución como desarrolladora, tras dos entregas que, aún gustándome a niveles distintos, comparten una clara necesidad de mejorar su calidad narrativa y de aumentar su ambición frente a las secciones jugables que presentan. Habiendo jugado su prólogo y los primeros tres capítulos, debo decir que esta podría ser la primera aventura del estudio español que consiga ganarme por completo, aunque todo depende de lo que me espere en el resto de la historia.
Una evolución más allá de lo artístico
Antes de saltar a mis impresiones sobre la narrativa y la jugabilidad, aunque sé que es lo que muchos estaréis buscando entre estos párrafos, quiero resaltar algunos detalles más técnicos que, en mi opinión, evidencian la mayor ambición de parte del equipo de desarrollo de cara a Call of the Elder Gods. El estilo visual se mantiene respecto a Call of the Sea, pero todo se siente un poco más pulido y detallado, desde los escenarios por los que daremos vueltas hasta los modelos de los personajes tanto al explorar como en las cinemáticas con el motor gráfico del juego.
Hago este último apunte porque también existen cinemáticas, al igual que en la primera entrega, que consisten en ilustraciones, las cuales tienen una mayor presencia en esta secuela. El resto de detalles, desde la banda sonora hasta el sonido, se sienten de la misma manera, con una ligera mejoría respecto a su antecesor. Es algo sorprendente porque es justamente todo esto lo que Call of the Sea ya hacía de maravilla. Además, el doblaje sigue siendo sublime, pero con todavía más personajes (y, por tanto, actores y actrices) involucrados.
Estos elementos, en conjunto, convierten al prólogo de esta aventura en una declaración de intenciones. Lógicamente, ninguno de estos factores convierten al juego en una obra excelente por sí solos, pero sí que resultan en, como mínimo, un envoltorio mucho más atractivo. Por suerte, esa calidad narrativa y ambición que comentaba, tras un American Arcadia que ya apuntaba a maneras respecto a una mejoría en ambos campos, finalmente ha llegado.
Doble de protagonistas, doble de diversión
El aspecto que menos me convenció de Call of the Sea es la falta de otros personajes. Entiendo perfectamente que Norah está desentrañando lo ocurrido en la isla a la vez que nosotros, y que la gracia es que “llegamos tarde”, por lo que no va a haber nadie con quien hablar a esas alturas. Sin embargo, siento que añadir algunas secciones jugables con Harry y la expedición habría conseguido que me importasen más estas personas, y más aún teniendo en cuenta lo importante que es la relación de Norah y Harry para el final del juego.
Call of the Elder Gods, de nuevo, mejora en este aspecto, al darnos a un segundo protagonista y a un grupito de antagonistas con los que compartir escenas y diálogos. Puede parecer una tontería, pero cambiar entre Harry y Evangeline o tener una cinemática tensa con los villanos se siente como un soplo de aire fresco que elimina el riesgo de que la aventura caiga en la monotonía y repetitividad. Además, la diferencia de carácter y personalidad entre los personajes principales da pie a diálogos e interacciones muy divertidas.
Ahora bien, lo que realmente hace que Call of the Elder Gods se quede por encima de Call of the Sea y American Arcadia, el pegamento que une todo lo anterior en una aventura espectacular y cohesionada, son los puzles. No solamente son más grandes, creativos e ingeniosos, lo cual es un logro por sí solo, sino que también están estrictamente relacionados con los puntos fuertes de cada personaje. Al menos, ese ha sido el caso hasta el final del tercer capítulo.
Los rompecabezas de Evangeline son más simples, pero requieren de un mayor uso de la lógica y de una interpretación más literal de lo que tenemos delante. Por otro lado, los puzles de Harry son notablemente más complejos, y hay ciertas soluciones que no encontramos de forma directa, y que requieren de un pensamiento lateral o de rellenar huecos. Esta diferencia no solamente encaja con que Evangeline sea ingeniera y Harry arqueólogo, sino que también muestra cómo ella es más tozuda y lanzada mientras que él es más reservado y cínico, lo cual le lleva a darle muchas vueltas a todo.
El mar siempre llama dos veces
En base a estos primeros capítulos de la aventura, tengo claro que Call of the Elder Gods es una secuela más que digna de Call of the Sea y una muestra de lo aprendido con American Arcadia. No sé si mi interpretación de los puzles diferentes para cada personaje acabará siendo una teoría mía que no llega a ningún lado, pero incluso sin ese factor considero que la complejidad y ambición de los mismos ha aumentado exponencialmente. La inclusión de pistas también ayuda, puesto que permite a Out of the Blue crear soluciones más difíciles o rebuscadas sin miedo a que algunas personas se queden atascadas.

Entre esta mejoría en un apartado jugable que ya era bastante bueno, una mejor presentación y estructura narrativa y varios detalles técnicos que suman a la experiencia, lo que me queda de juego podría convertirlo en una de mis aventuras favoritas de los últimos años. Si os llama la atención cualquiera de las cosas mencionadas en este avance, os recomiendo seguirle la pista a Out of the Blue y a Call of the Elder Gods hasta que llegue el lanzamiento el próximo 12 de mayo.
Este avance ha sido realizado gracias a una copia para PS5 cedida por MGA Agency.


