Acerquémonos al desarrollo

Con motivo del Festival de Juegos de Steam, que termina este lunes 22 de junio, hemos podido probar diversas demos de los juegos que están por venir. El evento lleva activo desde el 6 de junio y ha cubierto charlas, retransmisiones de los propios devs jugando a sus títulos y, por supuesto, una gran cantidad de avances en forma de pequeñas demostraciones. 

Numerosos títulos se encuentran disponibles estos días para probarse en ese formato demo, para algunos muy querido por poder tantear próximos títulos, mientras que otros prefieren ignorarlo en pos de llevarse la sorpresa trasteando con el producto final. Sin embargo, cada vez podemos observar una mayor cercanía de los desarrolladores con los usuarios finales, bien sea en ferias y eventos, como se ha venido haciendo, o, como suele ser la norma ahora, con un servidor en Discord que permita interacción directa entre los backers de un proyecto, que están apoyándolo desde el primer día. El propio early access es una muestra de cómo la dinámica de reporte de bugs se ha aproximado mucho más al usuario y estas demos no son menos. Aunque, eso sí, son una excelente forma de dejarnos con un gran sabor de boca acerca de lo que viene en los próximos meses, sobre todo para el que tenga dudas de qué priorizar a la hora de hacer sus compras videolúdicas.

Dada la inmensa cantidad de demos que han salido, es lógico pensar que no mostraremos todas, pero sí vamos a intentar recoger nuestras impresiones sobre las más llamativas, sonadas y alguna que otra sorpresa inesperada. Evidentemente, todo lo comentado aquí es sobre una versión temprana de los diferentes títulos y siempre puede haber diferencias con respecto a la salida del juego, pero echemos un vistazo a lo que tienen que mostrarnos:

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DESPERADOS III (a la venta)

Empezamos con uno de los “platos fuertes”, pues Desperados III ha salido ya a la venta. La demo, por tanto, es de las más pulidas, dado que el juego ha salido de la fase de desarrollo. Esta obra de Mimimi Games nos plantea un estilo estratégico y de sigilo muy similar a otro de sus títulos anteriores: Shadow Tactics: Blades of the Shogun, que sin ganar excesiva notoriedad, tuvo una interesante acogida y se ha ganado un buen grupo de fans.

La cercanía de este tipo de juegos con el estilo de roleo clásico de la saga Wasteland (por poner un ejemplo) le sienta genial, aunque es más estética que otra cosa, pues hay que tener claro que tenemos por delante un juego de estrategia en tiempo real, en el que debemos evitar que nos descubran, usando las habilidades, conos de visión y distintos personajes para atravesar grandes zonas empleando el mayor sigilo posible.

GHOSTRUNNER (2020)

Estilo ciberpunk, sensaciones de Dishonored, tiempo bala y una katana con la que rebanar a los enemigos que nos eliminarán con solo rozarnos. Una especie de Hotline Miami en primera persona, de corte futurista que hará las mieles de cualquier fan de lo arcade y lo frenético. Mi compañero Carlos Sánchez habló acerca de él hace casi un año y de cómo, con tanta simpleza, puede convertirse en un título divertidísimo. Solo hay que jugar un poco para darnos cuentas de que, a nada que empecemos a controlar en condiciones al personaje, la satisfacción puede llegar al clímax. La música repetitiva, además, pensada para que todo fluya como debe.

BACKBONE (2021)

El mapache detective en pixel art de ambientación noir que tanto esperabas. No, en serio. Es precioso. Llevaba esperando este título desde hace mucho y cualquiera que siga su desarrollo en twitter sabe de qué hablo. Su carismático community manager se ha encargado de subirnos el hype a todos con esta aventura de detectives noir que tan interesante se antoja, no solo por su acabado gráfico digno de admiración, sino por su increíble ambientación en general. El prólogo se encuentra disponible para jugarse en Steam. Eso sí, una vez comenzamos a controlar a Howard Lotor, el mapache protagonista, costará despegarnos de la ficticia Vancouver que han diseñado desde EggNut.

CRIS TALES (17 de noviembre de 2020)

Combates por turnos al estilo del JRPG más clásico. Con esto, Cris Tales debe haber atraído a un gran público. Pero basta con probar un poco su jugabilidad para disfrutar de un título mimado hasta el más mínimo detalle. Una obra excelente que promete mucho: personajes carismáticos por doquier, un apartado artístico preciosista y una banda sonora digna de la epicidad de los combates. Las inspiraciones en la saga Persona son obvias a la hora de construir el menú de las batallas, pero la realidad es que casa a la perfección con todo lo demás, dada la sensación de “rotura” de la pantalla que aporta el cristal que lleva nuestra protagonista.

Con él, el tiempo es una herramienta más: pasado, presente y futuro se combinan para que juguemos con ellos incluso a la hora de combatir, combinando estas habilidades con nuestros compañeros realizando combos devastadores. Si la narrativa acaba estando a la altura de lo planteado en la pequeña demostración, los amantes del RPG estarán de enhorabuena.

GROUNDED (28 de julio de 2020)

Lo nuevo de Obsidian se presenta como un multijugador cooperativo en el que debemos sobrevivir en un pequeño jardín. Pero claro, por algún motivo, somos diminutos y tenemos que abrirnos paso en este survival para no morir en lo que será una enorme jungla de diversos insectos y arácnidos que, para nosotros, parecerán monstruos enormes.Con un sistema de construcción similar a The Forest, que nos ponía los pelos de punta con los nativos de una isla dispuestos al más feroz de los canibalismos. Pero el estilo cartoon y desenfadado de Grounded no nos evitará más de un susto cuando veamos que, mientras recolectamos materiales, justo detrás hay una araña cinco veces mayor que nosotros. Por suerte, cuenta con un modo “aracnofobia”, dada la impresión que estos seres puede llegar a causar.

SPIRITFARER (2020)

El videojuego independiente ha ampliado las posibilidades de expresión artística. Thunder Lotus, creadores de Jotun y Sundered han optado esta vez por un juego mucho más relajado que sus antecesores, centrado en disfrutar y desconectar. Aunque con Jotun, todo se sometía a la épica, con Spiritfarer han buscado un título íntimo y didáctico. La muerte es un asunto complejo y aprender a gestionar la pérdida no es fácil. Para ello, la propuesta es ayudar a los espíritus a llegar al más allá, guiándolos, haciéndonos sus amigos y transportándolos en nuestro gran barco, donde podremos construir estancias para ellos.

Se trata de una obra muy relajada, pensada para desconectar, tratada con gran mimo y con un ambiente místico estupendo. Además, existe la posibilidad de jugar en cooperativo encarnando al afable minino que nos acompaña todo el rato. Hablar sobre la muerte, aprender a gestionarla y a vivir con ello. Es un tema peliagudo, pero como muchos juegos independientes, esta clase de “conversaciones” de tú a tú con el desarrollador, que tanto quiere transmitir, se están haciendo cada vez más notorias.

HAVEN (2020)

Uno de los títulos más sorprendentes de los muchos disponibles. Comenzamos con una pareja en lo que parece ser un pequeño módulo espacial futurista, similar a una nave. Todo se asemeja a una novela gráfica, con diálogos en 2D gratamente dibujados, mientras que el escenario en 3D es explorable. Pero la sorpresa llega cuando nos toca salir al exterior, en el planeta desconocido en el que nos encontramos y, por sorpresa, nuestra forma de desplazamiento es el planeo. Sí, nos deslizamos velozmente por la hierba empleando energía, que debemos recolectar para mantener el módulo en funcionamiento. Los personajes se acompañan el uno al otro, pero si jugamos en cooperativo podemos conectarnos con un amigo y que cada uno controle a uno de los protagonistas, lo cual puede hacerse muy interesante, pues más allá de recolectar comida y explorar un poco, tendremos algún combate. En ellos, grandes criaturas nos enfrentarán y para vencer debemos “pacificarlas” usando los controles en modo espejo y atacar a la vez, o probablemente no hagamos demasiado daño. La coordinación con nuestro compañero debe ser perfecta y esto convierte a Haven en una aventura de exploración diferente de lo esperado.

IRON HARVEST (septiembre de 2020)

Un RTS (Estrategia en tiempo real) al más puro estilo Company of Heroes. Para el amante del género y la ambientación bélica de la Primera Guerra Mundial, Iron Harvest nos transporta a un período de entreguerras ficticio, en el que podemos tener batallones de mechas acorazados al más puro estilo dieselpunk. En la demo podemos probar alguna que otra escaramuza rápida y, con algunos añadidos más, es un título prometedor dentro de un género en el que cuesta hacerse hueco frente a los titanes como StarCraft. Las posibilidades de su multijugador también pueden garantizar un éxito que esperemos que llegue, pues la apuesta es, cuanto menos, prometedora.

KEYWE (2021)

El juego de ser un Kiwi (sí, el pájaro) que, junto a otro Kiwi (sí, el mismo pájaro), lleváis una oficina postal. Si con esto no queréis jugarlo, yo ya no sé. No hay mucho más que añadir. En la demo estaba implementado el modo cooperativo local y a través de Remote Play de Steam. Esa cooperación parece ser la guinda y el carácter central de este título, pues al final no deja de ser un pequeño juego de puzles, cuyo objetivo es acelerar el flujo de trabajo y para ello, la coordinación entre jugadores debe ser excelente. Personalizar nuestros kiwis es un añadido divertido y, aunque en un futuro podremos jugar en solitario, la torpeza derivada de un intento por avanzar a dúo puede ser motivo de muchas risas. Esperemos, eso sí, que el número de puzles a resolver siga creciendo conforme avanza el desarrollo.

RAJI (2020)

Una aventura en vista isométrica en la que controlamos a una joven que ha perdido a su hermano a manos de los demonios. Para ello, los dioses le otorgan su gracia, permitiéndole disfrutar de ciertos poderes que harán las mieles de los apasionados de los combos, pese a no ser un hack and slash propiamente dicho. Lo curioso es la ambientación: la antigua India. Algo gratamente sorprendente, pues en occidente estamos poco acostumbrados a los acercamientos a esta cultura, decantándonos más por lo griego, lo japonés o lo nórdico, bastante más manido.

Un poco de plataformeo, algunos puzles y combates contra demonios, aderezados con un estilo arquitectónico altamente destacable, nos deja un título prometedor que ha sido otra de las apuestas más curiosas de este festival. Con estas propuestas se despierta el interés de la gente en aprender acerca de otras sociedades, por lo que esperamos poder encarnar a Raji muy pronto en una aventura que se antoja rica en cuanto a acercamiento cultural.

SAIL FORTH (2020)

El último de este repaso es el notable Sail Forth, un título que no conocía en absoluto y que me ha dado sensaciones muy gratas. Por una parte, su generación de mundo al estilo procedural convierte la aventura en una narración emergente, en la que cada partida es única, teniendo que gestionar nuestra pequeña flota de navíos (aunque al inicio comenzamos solo con uno). El manejo recuerda mucho a The Legend of Zelda: Wind Waker, teniendo que hacer un buen uso del viento para surcar las olas. Dominar la navegación a vela será un reto.

En cada zona podremos pescar, fotografiar animales, recolectar tesoros y demás minijuegos con los que iremos obteniendo dinero que gastar en reparar nuestro barco tras arduas batallas con piratas, o bien en comprar mejor equipamiento o incluso un nuevo buque. Las decisiones a la hora de escoger el conjunto de islas al que acercarnos serán cruciales según nuestro estado, al igual que sucedía en el excelente Crying Suns. El juego es simple, tanto en su concepto como visualmente, pero las instantáneas que podemos extraer de su modo foto son geniales. Eso sí, el combate nos dará algún quebradero de cabeza, pues debemos tener en cuenta la posición de nuestras velas, el número de ellas que tenemos desplegadas y otras variables para hacer eficiente nuestra navegación. Todo ello mientras nos disparan por varios costados, algo que nos puede dejar vendido en segundos. Por lo demás, parece un juego pequeño, pero estupendo para cualquiera al que le gusten mínimamente los títulos de navegación. David Evans, su desarrollador, asegura en la entrevista con motivo del festival que “está pensado claramente para ser un juego de poco estrés”, por lo que esperamos poder desconectar de todo surcando los mares en un ambiente como este.


Somos conscientes de que existían otros muchos títulos dignos de mención, incluidos juegos españoles que recopilamos en este otro artículo. Pero la cantidad de demos del festival es asombrosa y es imposible probarlos todos, por lo que hemos recogido los que nos parecían más interesantes, divertidos o curiosos. Sin más, id a apoyar a estos desarrolladores y echadle un vistazo a las novedades que plantean para este 2020. Quizás encontréis esa joyita oculta que os alegre lo que queda de año.

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