Especulación por encima de todo

Aunque habitualmente duele saber que una consola ha quedado obsoleta y que pronto será abandonada en pro de su sucesora, hay ocasiones en las que uno, por más que haya disfrutado las posibilidades del sistema, espera novedades en ese sentido. La familia Nintendo 3DS es uno de estos casos, lanzada en el año 2011 y que sigue sin noticias sólidas acerca de su sucesora, más allá de unas declaraciones del nuevo presidente de Nintendo de que están considerando varias posibilidades para el nuevo producto.

La primera duda que me plantea dicha frase es la espera que puede haber hasta la llegada de su sucesora. Siendo sinceros, Nintendo 3DS no da para más en lo técnico, y sus modelos New tampoco marcan la diferencia como para seguir ofrenciendo experiencias a la altura. Además, Nintendo 3DS ya fue, desde su origen, un concepto muy conservador, manteniendo el mismo esquema de consola, algo actualizada (inclusión de un stick analógico, más presencia de la eShop y juego online) y con una característica que acabó siendo más un cebo que algo realmente revolucionario, el 3D, con una aplicación más bien anecdótica en prácticamente cualquier título del catálogo. No se hasta que punto podrán seguir explorando este aspecto, o si optarán más por la modularidad ya afianzada con Nintendo Switch, pero esta nueva portátil necesita algún argumento de peso para convencerme y comprarla.

3DS-Juegos

Porque ese es otro aspecto muy importante. Para Nintendo, Switch es una consola de sobremesa, más allá de la posibilidad de utilizarla como portátil, y es posible que en vez de querer apostar por la convergencia total entre sistemas, quieran mantener sistemas independientes que, aunque puedan interactuar entre sí, tengan bibliotecas de juegos por separado. No es una idea descabellada, teniendo en cuenta que si comparten arquitectura debería ser sencillo de trasladar un desarrollo de una a la otra, pero no deja de implicar más costes de desarrollo sin por ello equivaler a más ventas necesariamente. Nintendo Switch, aunque se encuentra en un estado infinitamente mejor que Wii U, a nivel de catálogo empieza a no diferenciarse demasiado de la consola con peores ventas de la historia de la compañía, y segmentar aún más su propio mercado podría ser una decisión más contraproducente que beneficiosa.

En cualquier caso, si hay algo que sabe hacer Nintendo a nivel de hardware es sorprender, tanto para bien como para mal. La doble pantalla de Nintendo DS, así como la modularidad de Nintendo Switch son ejemplos recientes, pero por ejemplo el concepto de juego asimétrico que se pretendía implementar con Wii U no dejaba de ser interesante, aunque su aplicación final no fuera la deseada. Es por esto que, antes de lanzarme a intentar predecir que hará Nintendo con este nuevo proyecto, prefiero aventurarme a mencionar pequeños puntos que creo que tendrán que tratar de una u otra forma de cara al éxito.

Entre estos detalles, dos que creo imprescindibles es una política de revisiones decente, así como una respuesta frente al mercado móvil. En el primer caso, Nintendo 3DS ha pasado por su versión XL, una versión recortada más barata (2DS), y una versión vitaminada de cada una de ellas, (New Nintendo 3DS, New Nintendo 3DS XL y New Nintendo 2DS XL). No estoy en contra de las revisiones, siempre que aporten algo significativo al producto, o bien palíen alguna carencia del modelo original. El problema es que para muchos jugadores, conociendo dicha costumbre, tienden a esperarse por miedo a revisiones mejores del producto. Creo que una de las mejores pistas para esto será la aplicada con Nintendo Switch. Por el momento ni siquiera hay alguna anunciada para la sobremesa, pero se han filtrado ya posibilidades de una nueva, aunque no cambien a nivel de usuario (práctica habitual, por tema de reducción de costes de fabricación) para tapar la piratería.

Por último, y para cerrar ya, el juego móvil no es, a día de hoy, terreno sencillo para Nintendo, pero confío que sigan aprendiendo de un mercado tan diferente como este y puedan aplicar conceptos como el Free To Play de una mejor manera que en el pasado, así como los micropagos, que no tienen porque ser malos, aunque no sean santo de mi devoción. En cualquier caso, toda esta especulación tiene que esperar a anuncios oficiales por parte de la compañía nipona. Por el momento, Nintendo 3DS tiene títulos confirmados para 2019, así que tiene aún guerra que dar.