Se necesitaba una presentación así

Ya era hora. Por fin hemos visto cómo va a ser PlayStation 5, algunos de sus juegos y un primer vistazo a cómo será de verdad la nueva generación de consolas. La cosa estaba demasiado fría durante estos últimos meses, con ambas compañías, Sony y Microsoft, jugando a ver quién anunciaba qué antes. Los de Phil Spencer fueron los primeros en enseñar su Series X, pero los nipones han sido los primeros en mostrar esos anuncios que te hacen ilusionarte por lo que está por venir durante el próximo año. Y creo, personalmente, que eso es al final lo más importante. A falta de un E3 este 2020, el evento de presentación de PS5 durante la noche de ayer fue lo que muchos estábamos esperando con ansias y, además, se produjo de la única forma que se le pedía: un aluvión de videojuegos de todo tipo -exclusivos, multiplataforma y muchos indies- para después dar paso a ese plato fuerte que es la consola.

Porque durante el evento hubo cabida para todo, incluso para empezar con un anuncio de GTA V para PlayStation 5. Sí, ese GTA V que salió a la venta para PS3 lo hará también para PS5, empezando así una presentación que solo podía ir a mejor – o eso esperábamos, porque empezar así hizo salir muchos fantasmas -. Sin embargo, tras esto vino un Spider-Man Miles Morales que saldrá de salida con la consola y será un título menor del universo del trepamuros, usando muchos aspectos del juego original, mejorándolos. Algo así como lo que es Lost Legacy para Uncharted. Pero, ¿entonces no es Spider-Man 2? Lo cierto es que no, es simplemente un lanzamiento intermedio para presentar al personaje de cara a la secuela y, de paso, poder vender un Spider-Man con PS5. Algo lógico, porque luego la misma Insomniac te presenta un nuevo Ratchet and Clank que visualmente parece una película de animación. Quizás su presentación estaba destinada a mostrar las cualidades del ya famoso nuevo SSD, pero lo cierto es que este Rift Apart nos devolverá al universo del Lombax de la mejor forma posible. Además, entre medias, tuvimos el esperado anuncio de Gran Turismo 7, que vuelve a las pistas con un lavado de cara impactante.

Tres exclusivos de peso para iniciar la presentación y dar paso a la batería de lanzamientos independientes y multiplataforma. Sobretodo siendo los primeros los que más peso tuvieron durante la misma, para sorpresa y alegría de muchos. Joyitas como Kena: Bridge de the Spirits, Little Devil Inside, Stray o Solar Ash de los creadores de Hiper Light Drifter, iluminaron un evento -aún estando destinado a probar la capacidad gráfica de la nueva consola- que dejó claro que Sony vuelve a apostar por lo indie con PS5. Algo que también dejó clara una cosa por parte de Sony: en su nueva consola hay cabida para todo el mundo. Y creo que eso siempre son buenas noticias.

En lo que respecta al ámbito multiplataforma, tuvimos muchas sorpresas gratas, así como las llamadas exclusivas temporales que tanto le gustan a la buena gente de Sony. Project Athia fue uno de los bombazos de la noche. Lo nuevo de Square Enix a cargo de Luminuos Productions (Final Fantasy XV), los nipones nos sorprendieron con un pequeño teaser que gráficamente nos recordó mucho a la estética de las aventuras de Noctis y compañía, aunque parece que aún le queda un largo desarrollo por recorrer cuando aún no cuenta con nombre oficial. Por otro lado, apareció Shinji Mikami para presentar de nuevo su Ghostwire: Tokyo, que no dejó indiferente a nadie. Saldrá en 2021 y tendrá una exclusividad temporal para PS5, definido como un juego de acción y aventuras con una estética muy original.

También volvimos a ver a un Godfall de Gearbox que se sigue vendiendo como la innovación dentro de la innovación, sin parecer nada nuevo en ningún momento que no hayamos visto ya miles de veces -al menos de primeras-. Junto a él, un Hitman III que nos volverá a poner en la piel del Agente 47 una vez más. ¿Conseguirá innovar o se quedará en la misma fórmula? Su tráiler augura lo segundo, aunque nos queda aún mucho por ver.

Tras las primeras sorpresas y pequeñas decepciones, llegó el colofón final que muchos esperábamos. Para empezar el anuncio de Resident Evil 8 Village que pinta simplemente espectacular. Volveremos a controlar a Ethan (Resident Evil 7) en una nueva aventura en primera persona pero esta vez más enfocada a la acción. Con él vuelve Chris, en una ambientación llena de nuevos peligros -como hombres lobo- en el que la aldea será el verdadero protagonista. También hubo hueco para lo nuevo de Arkane Studios, Deathloop, que promete ser uno de los videojuegos más intensos y originales que hemos visto últimamente. Y, para finalizar con los multiplataforma, un Pragmata de Capcom que por su teaser nos presenta una misterioso y futurista obra de la que sabemos entre poco y nada.

El último golpe en la mesa de la presentación lo dio la propia Sony. Demon’s Souls Remake por fin es una realidad. A cargo de Bluepoint, creadores del remake de Shadow of the Colossus, y de Japan Studio, quienes también trabajaron en el juego original y Bloodborne, su primer tráiler nos muestra lo fiel que será al original, adaptándolo a nuevas tecnologías. Sólo hay que ponerse a comparar capturas entre una versión y otra para darse cuenta del increíble salto que dará la obra de From Software. Por otro lado, Horizon Forbidden West se hizo también realidad para dar por finalizada la parte de videojuegos. Lo nuevo de Guerrilla era ya un secreto a voces, pero su tráiler nos ha vuelto a dejar un poco sin aliento, con un enfoque en su mundo abierto y mecánicas que pinta a ser bastante diferente de lo que vimos en la primera entrega. Y, para finalizar, el esperado diseño de PlayStation 5, uno que se ha hecho de rogar y que ha dividido, como no podía ser de otra forma, a propios y extraños. En esta ocasión, Sony parece haber optado por un diseño más futurista, igual que rezaba el eslogan de esta presentación, y de salida vendrá acompañada por una edición sin lector de discos, sólo para videojuegos digitales.

Supongo que a la hora de valorar si es bonita o fea -aunque para mí tira un poco más para lo segundo-, al final del día lo importante es lo que tiene dentro, y en este sentido parece que Sony lo ha bordado de primeras. La presentación fue un no parar, anuncio tras anuncio y sorpresa tras sorpresa. Era lo que se le pedía. Hubo grandes exclusivos -aunque aún nos falten las fechas de algunos de ellos-, hubo importantes videojuegos multiplataforma y hubo muchos indies. Eso será el futuro de los videojuegos, esa diversidad, acompañada de nuevas tecnologías que permitan nuevas técnicas dentro de la misma. Fue una presentación que se necesitaba y que acabó cumpliendo muchas de las promesas que había puestas en ella.