El Imperio del Vampiro
Para quienes hemos pasado decenas de horas recorriendo el Continente junto a Geralt de Rivia, especialmente en The Witcher 3, saber que varios de los responsables de aquella obra estaban desarrollando un nuevo RPG en su estudio, Rebel Wolves, bastó para convertirlo en uno de los juegos más esperados. Si además la propuesta prometía vampiros, fantasía oscura y una aventura con decisiones cruciales, la expectación (como nuestros colmillos) no hizo más que crecer.
Sin embargo, hay ocasiones en las que dos creadores, sin ponerse de acuerdo, parecen llegar a una misma idea al mismo tiempo. Eso es precisamente lo que ocurre con el videojuego de Rebel Wolves The Blood of Dawnwalker y la saga literaria El Imperio del Vampiro de Jay Kristoff.
Ambos títulos han nacido en formatos distintos, pero comparten una sorprendente cantidad de elementos: una ambientación sombría, una Europa medieval dominada por los vampiros y un protagonista atrapado entre la humanidad y la monstruosidad. Las similitudes son suficientes para que cualquier lector y jugador se pregunte hasta qué punto ambos proyectos recorren el mismo camino, pero ¿es un plagio o una influencia?
En este reportaje, repasamos las claves y damos algo de luz a estas historias protagonizadas por los hijos de la noche.
Un mundo abierto con dos caras
The Blood of Dawnwalker nos sitúa en la Europa del siglo XIV, un continente ya de por sí devastado por guerras y por la Peste Negra, al que se suma una amenaza todavía peor: un imperio vampírico que ha aprovechado el caos para hacerse fuerte. En este escenario tomamos el control de Coen, un dhampyr, es decir, un humano de día, vampiro de noche, obligado a compartir las fortalezas y las debilidades de ambas naturalezas mientras intenta liberar a su familia del yugo del señor vampiro Brencis.
Como decíamos, el videojuego es el debut de Rebel Wolves, estudio fundado por veteranos de CD Projekt RED, entre ellos Konrad Tomaszkiewicz, director de The Witcher 3: Wild Hunt. Su objetivo era trabajar con ideas más arriesgadas en un estudio más pequeño. «Creo que las reglas de los juegos de rol se pueden ampliar y hacer evolucionar», afirmó en una entrevista para PCGamer. «Teníamos ideas locas. Sabíamos que si queríamos llevarlas a cabo, teníamos que abrir nuestro propio estudio, porque sería difícil convencer a cualquier gran empresa (ya sabes, sin una IP propia) para que cambiara, hiciera algo nuevo y se atreviera con algo descabellado. De hecho, es arriesgado, porque estamos aplicando soluciones que son novedosas».
No es casualidad que se le compare constantemente con la saga de Geralt de Rivia: aquí también hay libertad de exploración, decisiones con peso narrativo real y una estructura que recuerda al rol de mesa, donde el objetivo está claro, pero el camino depende enteramente de cada jugador. No es de extrañar viniendo de un equipo de antiguos miembros de CD Projekt RED, como la animadora Tamara Zawada, el guionista Jakub Szamalek o el artista Bartłomiej Gaweł.
Una de las ideas de The Blood of the Dawnwalker que los distancia de The Witcher sistema de tiempo límite (treinta días y noches de partida) que obliga a elegir a quién ayudar y a quién abandonar a su suerte, generando ese tipo de tensión moral que engancha y que invita a rejugar.
El estudio ya ha confirmado, además, que The Blood of the Dawnwalker es solo el primer capítulo de una saga más ambiciosa, con futuras entregas que viajarán a otras épocas y culturas.
Un caballero, una condena y toda una vida por contar
Al otro lado del espejo está El Imperio del Vampiro de Jay Kristoff. La trilogía se compone actualmente de la primera parte: El Imperio del Vampiro, la segunda El Imperio de los Condenados y la tercera El Imperio del Amanecer.
Su protagonista, el hastiado Gabriel de León, es el último miembro de la Orden de Plata, la hermandad encargada de defender el reino frente a los chupasangre antes de que estos arrasaran con todo.
Condenado a muerte por matar al rey vampírico, Gabriel se ve obligado a narrar su propia vida ante uno de los cronistas vampíricos. Así, la obra trata desde su juventud en el monasterio de San Michon y un amor prohibido que anticipa su caída hasta la traición que destruyó a su orden. Al mismo tiempo, se revela cierta esperanza en un personaje en cuya sangre está la clave para salvar el mundo.
De este modo, Jay Kristoff utiliza al vampiro no solo como monstruo. «Son reflejos distorsionados de los seres humanos», nos comentó en una entrevista. «No son como los dragones o como los hombres lobo: son una versión distorsionada de una reflexión sobre el ser humano en sí mismo. Son además un muy interesante campo de posibilidades con las que jugar, al atraer a diferentes personas con diferentes perspectivas».
El Imperio del Vampiro es un título que funciona a partir de retales de muchas otras historias. Mezcla de El nombre del viento de Patrick Rothfuss, el juego de rol Vampiro: La Mascarada (que ha sido explorado varias veces en el terreno del videojuego), el cómic El viejo Logan de Millar y McNiven que sirvió de base para el film Logan, Entrevista con el Vampiro de Anne Rice, Blade de los cómics de Marvel e incluso el propio The Witcher. Sin embargo, su influencia más clara está en The Last of Us, con algunas escenas que parecen salidas del videojuego de Naughty Dog.
Lo que dijo Jay Kristoff cuando le enseñamos el tráiler
Las coincidencias entre el videojuego de 2026 y la saga de libros publicada en España en 2022 saltan a la vista: en ambos títulos tenemos un mundo dominado por un imperio vampírico que ha sometido a los humanos durante generaciones, un protagonista que vive atrapado entre dos naturalezas opuestas, y una ambientación medieval oscura donde la fe, la sangre y la supervivencia lo tiñen todo.
Con todas estas similitudes sobre la mesa, no pude resistirme a preguntarle directamente al autor durante una entrevista en el pasado Celsius 2025. Al mencionarle el tráiler de Dawnwalker, Kristoff reconoció que no lo había visto, aunque alguien se lo había comentado días antes.
F.: Tus libros están influidos por los videojuegos. ¿Qué me dices del tráiler de The Blood of the Dawnwalker?
- K.: Oh, ¿es el de vampiros? Alguien me lo pasó el otro día.
F.: Tiene algunos elementos en común con tus libros…
- K.: Oh, ¿dices que me han robado de nuevo mis ideas? ¡Hijos de puta! [Risas] Ahora, en serio, hay un espacio limitado para jugar con los vampiros… Así que si estás creando algo con cazadores, siempre aparecen ideas similares. Así que no pasa nada. No he visto el tráiler, pero alguien me lo dijo hace unos días y me dijo que se veía genial. Parece el típico videojuego con el que me lo pasaría bien. Así que no puedo esperar a jugarlo.
Como bien señala el escritor entre bromas, la respuesta resume bien el fenómeno que ha ocurrido entre The Blood of Dawnwalker y El Imperio del Vampiro: no se trata de plagio ni de casualidad forzada, sino de dos obras que beben de un mismo pozo narrativo (la Europa medieval, la peste, la fe agonizante y los vampiros como metáfora del poder absoluto) y llegan, cada una por su lado, a obras muy similares.
Desde que el vampiro moderno quedó fijado en la literatura europea del siglo XIX con obras como El vampiro (1819), de John Polidori y, sobre todo, Drácula (1897) de Bram Stoker, su figura no ha dejado de evolucionar al ritmo de la sociedad. Esa transformación también llegó al ocio interactivo. Con el auge de los juegos de rol en las décadas de 1970 y 1980, impulsado por Dragones y Mazmorras (1974), los vampiros encontraron un nuevo hogar en ambientaciones de fantasía y terror. De ahí surgieron escenarios como Ravenloft (1983), que dio pie a una saga de libros mientras que la fantasía urbana los convirtió en protagonistas de otro tipo de juegos de rol como Vampiro: La Mascarada (1991), la cual dio pie a videojuegos como Bloodlines o influyó en películas como la primera y la segunda parte de Blade. Décadas después, esa evolución continuó en los videojuegos con personajes como Astarion, uno de los compañeros más populares de Baldur’s Gate 3 (2023).

En todas estas obras, el vampiro dejó de ser un simple monstruo para convertirse en un personaje complejo, a menudo un antihéroe marcado por sus propios dilemas morales. Ahora, El Imperio del Vampiro y The Blood of Dawnwalker son dos títulos que se suman a la lista.
A hincarles el diente
Las fechas, además, casi se dan la mano. Podremos hincarle el diente a The Blood of Dawnwalker llegará el 3 de septiembre de 2026 a PC, PlayStation 5 y Xbox Series X/S, mientras que el último volumen de El Imperio del Vampiro, El Imperio del Amanecer, se publicará en español en noviembre, de manos de la editorial Nocturna.
Así que, si el tráiler del videojuego The Blood of Dawnwalker te ha dejado con ganas de más sangre, guerras santas y monstruos nocturnos, tienes que leer El Imperio del Vampiro para pasar un otoño perfecto entre vampiros, guerreros y otros monstruos. ¿Hay, acaso, un mejor plan?