El Leon que te impide ver el bosque

Desde la llegada de Resident Evil 7 en 2017, la saga parece estar en su mejor momento. Desde nuevas entregas que reinventan o evolucionan la fórmula de la saga como Biohazard o Village hasta remakes de los clásicos que distan mucho de ser un simple copia y pega con mejores gráficos (aunque en el caso de Resident Evil 4, por muy bueno que me parezca, es debatible), pasando por la preservación de todos los títulos de la saga con su llegada a GOG o consolas actuales.

Es en este contexto en el que Resident Evil: Requiem se propone poner un punto final a toda la etapa moderna de la saga para dar paso a algo nuevo, o al menos eso nos llevan insinuando desde el verano pasado. El problema con esta novena entrega principal de la saga es que no ha tenido una gran campaña de marketing, y no ha sido hasta hace unos días que por fin pudimos ver en mayor profundidad lo que nos ofrecerá esta nueva entrega. Y debo decir que toda la información que se nos ha compartido Capcom me tiene un poco preocupado.

Antes de nada, quiero dejar claro que yo, al igual que muchas personas tanto de la redacción de esta web como del mundo del videojuego, amo con locura a Resident Evil. A pesar de tener sus más y sus menos, tiene algunos de los mejores videojuegos que he visto nunca y, personalmente, no me ha decepcionado ni una vez en los últimos 8 años. No obstante, tengo un muy mal presentimiento sobre Requiem. No creo que haya riesgo alguno de repetir el pifostio de Resident Evil 5 y 6, pero sí que cabe la posibilidad de que esta entrega se sienta como un paso atrás para la saga.

No hay demo, no hay confianza

En primer lugar, la falta de una edición coleccionista (supuestamente por culpa de Trump) no me quita el sueño, pero la ausencia de una demo jugable es algo que me decepciona bastante. Las demos no solamente eran ya una tradición para cada nuevo Resident Evil, si no que además fue la demo de Resident Evil 7 la que me convenció para lanzarme a jugar toda la saga. Posteriormente, las demos de cada entrega me han parecido una muy buena manera de manejar las expectativas, de mostrar confianza en tu juego y de impulsarme a comprar la obra de lanzamiento o a esperar unos meses.

Además, una demo no es solamente una herramienta más dentro de la campaña de marketing; también sirve a posteriori para que cualquiera que descubra un Resident Evil de los últimos años hoy mismo tenga una versión de prueba antes de lanzarse a comprar nada. Y sí, existen YouTube, Twitch y las críticas tanto profesionales como de usuarios, pero no hay nada mejor que probar algo por tu cuenta, y Capcom ha decidido quitarnos eso en Requiem.

Un Resident Evil después de Village

Por otro lado, Resident Evil: Village se sentía como la versión definitiva de Resident Evil. No me refiero a que sea “objetivamente” el mejor de todos (ya de primeras la objetividad y el arte son completos antónimos), si no a que se siente como la combinación de todo lo que había sido la saga desde 1996 hasta 2021. Un Chris que representa su desarrollo desde un policía contra las cuerdas hasta el mayor enemigo de Umbrella, secciones de survival horror clásico como el castillo Dimitrescu o la fábrica de Heisenberg y momentos de acción al estilo Resident Evil 4 como las zonas abiertas o los jefes principales.

Todo esto junto a la perspectiva en primera persona de Biohazard, aprovechada al máximo en secciones como la casa de muñecas, hacía que Village fuera un homenaje a todo lo que ha sido una de las mejores sagas de la historia de los videojuegos. Esto plantea una situación muy complicada para Requiem, y creo que es a partir de este punto de donde nace ese mal presentimiento que tengo. No solamente es difícil continuar a partir de una entrega como Village, si no que también es difícil sorprender e innovar a estas alturas en una saga de hace 30 años.

Malas decisiones (aparentemente, al menos)

Basándome en todo lo que Capcom ha mostrado hasta ahora de Requiem, siento que la idea es hacer una entrega que junte Resident Evil 2 con Resident Evil 4, con motivo del regreso de Leon tras el reciente remake de la clásica cuarta entrega. Para empezar, el regreso de este personaje en concreto, por mucho que me guste, me parece una idea mucho menos potente que el de Jill o Claire (que llevan un buen rato en el banquillo, y parece que ahí se van a quedar) o de los cuatro protagonistas originales juntos. Supongo que esa idea prefirieron desperdiciarla en una peli floja que no ha visto nadie.

De todas formas, que solamente vuelva Leon tampoco es lo peor del mundo, al fin y al cabo es el protagonista más carismático de la saga. El problema es que el gameplay parece ser otra versión del de Resident Evil 4 sin aspirar a mucho más, al igual que el de Grace respecto a Resident Evil 2 Remake. La decisión, en mi opinión cobarde y complaciente, de eliminar la primera persona como algo obligatorio para que la saga vuelva a su “esencia” (es decir, que no evolucione nunca y sea lo mismo 40 veces), es solamente otro motivo más para preocuparme.

Al final, es normal que una saga de 30 años cambie y evolucione, y solo me parece lógico oponerse a ello si es para pedir que se acabe de una vez y que no se alargue de forma artificial para siempre. Lamentablemente, Requiem parece quitarse de encima una buena parte de la evolución de Resident Evil en los últimos años para pegar con cola y cinta adhesiva a la segunda y cuarta entrega juntas, con poca creatividad más allá de algún remate nuevo o el guion del juego. En este contexto, cualquiera diría que solamente utilizan a Leon como distracción nostálgica.

Ojalá me equivoque y Requiem me calle la boca, nada me haría más feliz, pero de momento siento que sus mecánicas o ideas novedosas no tienen la suficiente presencia en la campaña de marketing (por lo que dudo de su relevancia en la obra completa) como para apartar la vista de su evidente apuesta a lo seguro, a lo clásico y, como consecuencia, al estancamiento.