El laberinto de las trampas

Gusto por el talento

Si hay algo que he aprendido a lo largo de mis —casi— 3 décadas como jugón es que los gustos son como los culos: que cada uno tiene el suyo. A algunos les gustan los videojuegos cozy para relajarse, otros prefieren sufrir y retarse a ellos mismos con soulslike, también hay quienes disfrutan inviertendo horas y horas en RPG’s (como he hecho yo en Baldur’s Gate III y Diablo IV) e incluso existen personas que su principal núcleo de entretenimiento se basan en juegos con más micropagos que historia, como los Fifa o Fornite. Por temáticas, géneros y gustos no será. Por ejemplo, en mi caso, mira que durante la semana cotilleo juegos y juegos para decidir cuales analizar y cuales no y así poder traerlos a INDIEferente. Y al final, por una cosa u otra, los títulos del tipo Tower Defense nunca me han llamado en exceso. ¿Eso me hace menos gamer? Pues no lo sé, pero lo mismo me pasa con los juegos de deporte, que no los toco ni siendo gratis. Aun así es cierto que, a pesar de que cada uno tiene sus gustos en lo referente al mundo videojueguil, siempre es bueno probar de todo. Justo por eso me llamó la atención Minos, el último proyecto que nos trae el equipo Polaco y perteneciente al ya archiconocido editor Devolver Digital: Artificier.

Este talentoso grupo de desarrolladores no son noveles en el mercado porque, lejos de ser su primer título a la venta, ya tienen estrenados 4 juegos más y todos con unas críticas muy positivas. Por ejemplo el más reciente, Showgunners, consiguió ganar el premio NYX Gold Winner a uno de los mejores indies del año 2023. Eso sin contar la cantidad de buenas reviews que cosechó. Imaginad el nivel que hasta Metacritic le dio un 75, ellos, que les cuesta subir las notas más que a Claptrap unas escaleras. Pues con su nuevo juego van por el mismo buen camino porque llevando solo una semana disponible en Steam ya ha conseguido más de 300 criticas muy positivas. También os digo que no es para menos porque han conseguido hacer algo que otros ni se acercaron a conseguir: que yo haya disfrutado de dos de los géneros que más rabia me dan: el Tower Defense y el roguelite.

Construyendo y defendiendo

Y es que Minos no es un título de defensa de torres al uso sino que le han dado una interesante vuelta de tuerca al género con varios cambios. Unos sutiles, pero otros visibles a primera vista. El más llamativo es que esta vez han derruido la idea de que las torres son lo único que merece ser defendido y han cambiado esa alta estructura en pos de algo más a ras de suelo pero también mucho más complejo: un laberinto. Y es que el objetivo principal de cada nivel será evitar que los intrusos avancen hasta el centro del laberinto y consigan acceder al siguiente nivel subterráneo del mismo. Para ello llenaremos de trampas cada pasillo y rincón, acabando uno a uno con todos los enemigos. Estos artimañosos elementos los podremos comprar con monedas en una tienda disponible en cada nivel pero, además de eso, también tendremos deseos. Estos nos darán a elegir entre algunas trampas concretas sin gastar monedas y la manera de llegar a pedir ese deseo es, básicamente, acabando con enemigos usando las trampas disponibles hasta el momento. Estos soltarán sangre (OBVIAMENTE), que irá llenando un medidor y cuando llegue a cierta cantidad, PUM, baño rojo para el escenario y un deseo para nosotros, los jugadores. Pero recalco: hay que eliminarlos instalando y usando trampas. ¿Qué por qué lo digo? Porque Minos introduce otro factor que le hace diferir del resto de Tower Defense del mercado, este es, tener una última linea de defensa si todo lo demás falla. En este caso, suponiendo que no tengamos suficientes artilugios o que hayamos cometido algún error al colocarlos y los enemigos lleguen hasta el objetivo, nuestro lo protagonista defenderá con su vida. De manera que se enzarzará a espadazos con los intrusos que se cruce por el camino, pudiendo eliminarlos si no son demasiados. Esto no solo sirve como recurso final sino que, teniendo la posibilidad de mover al personaje en todo momento, podremos usarlo de cebo para guiar a algunos malvados hacia su muerte o para evitar que cierto enemigo active una trampa destinada a otro. Vamos, que podemos montar estrategias muy variadas e interesantes.

Junto a la colocación de cebos y trampas, tenemos otra característica interesante desde el principio del juego. Además de los defensores del laberinto también somos sus constructores, de manera que antes de cada oleada enemiga podremos derruir o levantar paredes para que los caminos de este rompecabezas de piedra lleven donde nosotros deseemos. Así nos resultará más fácil que los enemigos caigan en las trampas deseadas y esto es importante ya que no todas las trampas son eficaces contra todos los enemigos. Algunas sirven solo para los soldados rasos, mientras que otras solo son útiles contra arqueros y así hasta tener una enorme combinación de trampas y enemigos. Aunque no os vengáis arriba con la habilidad de construcción que nos da el juego porque en muchos niveles tendremos muros irrompibles y habrá que formar nuestra estrategia en base a esto. Por supuesto todo lo que he comentado lo iremos viendo en las primeras horas de juego pero, sin ánimo de spoiler, según completemos misiones iremos bajando pisos y se irá incrementando la dificultad, añadiendo nuevos enemigos, nuevos obstáculos, etc. Ah, y no me he olvidado que antes he comentado que este título me ha hecho disfrutar también del género roguelite. El motivo es que, cada vez que morimos (y creedme, lo haréis bastante), empezaremos nuevamente desde la primera planta, teniendo que superar otra vez diferentes niveles para llegar a lo más profundo de la estructura. Pero no comenzaremos desde cero ya que conservaremos varios elementos conseguidos en la “run” anterior, lo que nos ayudará a llegar cada vez más lejos y de manera más rápida.

Artificier(os) griegos

Como ya hemos visto, Minos es un título indie que combina de manera genial dos géneros a primera vista bastante diferentes , siendo estos el tower defense y el roguelite. Una combinación que nos insta a utilizar nuestra imaginación y probar mil y una estrategias para defender cada planta del laberinto que nosotros mismos creamos. Y no me refiero solo a que lo “creamos” levantando o derruyendo muros en pleno gameplay sino que lo digo también por el contexto histórico. Los más aficionados a la historiología y a la mitología griega ya se habrán percatado de que el protagonista que controlamos durante el juego, Minos, es en realidad el temible minotauro que protege el laberinto en las clásicas epopeyas. Pero, ¿Cómo que en este juego ese enorme monstruo es humano? Pues tendremos que avanzar en la historia para descubrir la reinterpretación de esta conocida historia en la que Minos era el rey que hizo construir el laberinto para encerrar al ser mitad humano, mitad toro. Avanzar en la historia y conversar mucho con quien nos ha criado y ha hecho de padre, aun sin serlo: Dédalo. Este constructor nos instará a proteger su laberíntica obra a la vez que también intentará protegernos a nosotros mismos de nuestros instintos y, sobre todo, del rey Teseo. Una historia reinterpretada que resultará interesante tanto a los nescientes de la mitología romana y griega, como a los más enterados de ellas.

Y todo ello con una dirección de arte que, aunque no sea el mayor reclamo de este juego, si hace un muy buen trabajo. Destacar principalmente el resultado en la iluminación y las sombras que consiguen hacer del laberinto algo oscuro y peligroso, pero a la vez familiar. No por nada ese lugar es nuestra casa y por ello el protagonista debe protegerla de todo intruso que se acerque. Sin duda el equipo de Artificier hace honor a su nombre creando juegos que son bombas de buenas críticas y experiencias (no me juzguéis por el chiste forzado) y estando al amparo de un grupo tan grande como Devolver Digital tienen todavía más papeletas para destacar en el sector indie. Un grupo que, además, resalta mucho en su pagina web lo concienciados que están en animar y cuidar a sus trabajadores, tanto en el ámbito laboral como conciliando este con su vida personal. Sin duda una desarrolladora con muchísimo talento y muy a tener en cuenta de cada al futuro del sector que esta claro que seguirá trayendo proyectos igual de interesantes que este.