"Necesitamos algo más de tiempo para pulir aspectos del juego"

Hace escasas horas Kotaku publicaba una información no demasiado optimista acerca del esperado lanzamiento de The Last of Us Part II, donde aseguraban que el título no llegaría en febrero como habían anunciado los chicos de Naughty Dog tiempo atrás (concretamente, hace tan solo un mes, en un evento dedicado). Parece ser que estaban en lo cierto, dado que la desarrolladora ha publicado recientemente en su página web oficial que el juego, originalmente previsto para el 20 de febrero del año que viene (20/2/2020), acabará llegando a nuestras tiendas físicas y digitales en todas sus versiones el próximo 29 de mayo.

El comunicado ofrecido lo firma el propio Neil Druckmann, director y guionista, donde reconoce los fallos relacionados con este brusco giro de 180º, hablando brevemente de la presentación oficial en la que dejaron jugar a la prensa más de dos horas. Reconoce también que se sentían muy agradecidos por la respuesta positiva que estaban apreciando por una comunidad que deseaba una segunda parte del que ya es un clásico de PlayStation, pues las cartas y los mensajes ante el equipo que había trabajado durante tanto tiempo en este título resultaban vigorizantes. No obstante, parece que durante estas últimas semanas, cuando ya se encontraban cerrando las distintas partes del juego, se dieron cuenta que iban algo justos de tiempo, por lo que solo podían elegir entre dos opciones: comprometer partes de la aventura o retrasar el lanzamiento. Según el propio Neil, con este tiempo extra conseguirán cerrar todos los aspectos del producto de acuerdo al nivel de satisfacción que quieren ofrecer, sin por ello tener que aumentar el ya de por sí denso estrés del equipo. Con dicha premisa sobre la mesa, el equipo, aliviado al no comprometer su visión del juego, conseguirá un mejor rendimiento en este sprint final, aunque no por ello se sienten decepcionados por no haber podido evitar la situación: “odiamos decepcionar a nuestros fans, así que os pedimos disculpas”.

Se hace complejo, así, tratar de averiguar el por qué de este retraso, y es que aun partiendo de la verdad, y asumiendo que no ha habido lugar para una problemática mayor relativa a una pérdida de datos, a un retraso estratégico o a una orden estricta por parte de Sony, tres meses parecen excesivos para llevar a cabo meras labores de pulido (teniendo el cuenta el más que probable grosso del equipo de desarrollo, que en una situación similar consiguió antaño poner al día Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón en poco más de tres semanas), siendo un tiempo que difícilmente muchos podrán perdonar teniendo en cuenta, especialmente, lo temprana que se antojó la fecha para gran parte de la comunidad cuando esta salió a la luz. Asimismo, y como bien el bueno de Kevin Báez comentaba por las redes de Twitter, bien podría ser Naughty Dog un estudio legítimo y llevar a cabo esta clase de jugadas con tal de evitar el crunch, pero bien podríamos estar ante un nuevo caso de explotación laboral distendida en el tiempo, opacada por las grandes expectativas que recaen sobre la propuesta y por el gran cariño que une a los millones de fans de la marca a la compañía madre de Crash Bandicoot y Jak & Daxter.

No quiero malpensar, y es por ello que me decanto por la opción de que Naughty Dog, en una muy discutida reunión con los altos cargos de PlayStation, marcase una fecha aún sin tener del todo claro cuándo acabarían con el desarrollo del juego, ya que el público desde que conocieron la noticia de que The Last of Us Part II llegaría en los primeros meses del próximo año se sentía ansioso por reunirse de nuevo con Ellie. Tendrá que esperar, ahora, hasta mayo de 2020 para ver si el trabajo final a nivel pulido merece la pena el retraso y, por supuesto, los consecuentes gastos a nivel de marketing que modificar una fecha a tan solo cuatro meses de su estreno supone. ¿Verdad, DOOM?