'Hecho unos Zoros'

La obra original de Eiichiro Oda conforma una de esas piezas del manga que han sido capaces de colarse en las casas de muchos de nosotros, logrando alzarse como una historia de la que todavía no conocemos el final, pero que hace buen uso de ello para no dejar de sorprendernos día tras día. Los títulos de One Piece que han ido llegando al mundo del videojuego cada vez han sido más frecuentes estos últimos años, con la inclusión de subsagas muy atractivas para ciertos nichos de público como World Seeker o Unlimited World Red, pero donde principalmente podríamos pensar a la hora de figurar un representante fiel y atracitvo de la epopeya marítima de Oda es en la serie Pirate Warriors. La tercera entrega de este título fue, sin lugar a dudas, un éxito entre los fans y los amantes de género musou, algo que hacia prever que una nueva parte llegaría antes o después. Y así ha sido.

Dicen que ‘lo bueno, si breve…’

En el caso de que muchos no conozcáis todavía la trama de One Piece, antes de comenzar con el texto me limitaré a comentar que la historia se basa en un joven pirata poseedor de unas habilidades sobrenaturales cuyo sueño no es otro que convertirse en el Rey de los Piratas,. Como es obvio, para lograr serlo vivirá diferentes aventuras donde conocerá a gente muy poderosa que a su vez se hallará en busca y captura de sus propios sueños, y a los que deberá enfrentarse o unirse, pudiendo hallarse en otras ocasiones con gente que llegarán a ser sus nakamas.

One Piece Pirate Warriors 4

Siendo fan de One Piece, y después de jugar a la tercera entrega al completo – la cual abarcó toda la serie hasta donde habían llegado por el momento -, he de decir que esperaba, como a buen seguro lo hacían muchos otros fans, que esta cuarta parte nos llevase de nuevo desde el inicio hasta la tierra de Wano, alargando así el producto anterior considerablemente, tal y como hizo la propia compañía con la franquicia Attack on Titan, y añadiendo por el camino personajes nuevos, los cuales muchos teníamos ganas de disfrutar. Nada más lejos de la realidad, con esta nueva entrega han decidido iniciar la aventura en el arco de Alabasta, omitiendo así esos inicios de aventura donde Luffy reúne a su flota para poner rumbo al Grand Line. Y si bien es cierto que han querido dar mas protagonismo a estos arcos, ofreciendo videos y diálogos muy bien presentados, la ausencia de los no escasos momentos míticos inherentes al comienzo no compensa tal sacrificio. Como fan de la obra de Oda, el recorte narrativo – e inesperado – de esta cuarta parte se antoja, así, como poco menos que una bofetada en la cara, siendo la susodicha una muy buena oportunidad para pulir y representar mejor que nunca momentos que a buen seguro a los fans no les importaría revivir – al menos, desde que Luffy salva a Zoro, con tal de finalizar en el arco de Kaido – y pudiendo suponer una puerta de entrada que ahora deberá de permanecer cerrada hasta otra ocasión.

Cubriendo carencias con escasos recursos

Dejando a un lado el inicio de la historia, me limitaré a decir que en él apartado gráfico el diseño de los personajes y su fiel caracterización es lo que salva al juego. Teniendo en cuenta que los mapas que recorreremos serán de unas dimensiones no muy grandes y donde la mayor parte del campo visual será abarrotada por enemigos que intentarán frenarnos, pienso que podrían haber dado un salto más en este aspecto a la hora de caracterizar a estos, o que los efectos a la hora de destruir edificios o árboles tuviesen una animación algo más elaborada acorde a está generación y no a la pasada. Algo que probablemente pasemos por alto gracias a la banda sonora que acompaña constantemente, ya que muchas son remezclas de entregas anteriores pero el punto se lo llevan los efectos extraídos de la serie a lo que sumamos el doblaje original de los actores del anime, algo que todo fan sabe apreciar.

Algo que me ha gustado mucho ha sido la decisión de modificar el sistema de combate, ya que en estos juegos nos limitaremos básicamente a avanzar realizando diferentes combos con dos botones donde podremos derrotar a una gran cantidad de enemigos fácilmente, pero que esta vez han querido dar un toque diferente ofreciendo la posibilidad de lanzar a nuestros rivales por el aire para reventarlos mientras “volamos” a lo que se suma un nuevo sistema de ataques finales donde podremos ademas usarlo para transformarnos o potenciar nuestras habilidades de combate, ese nuevo sistema se limitará a cuatro botones donde combinaremos las funciones que más provecho nos darán para combatir. Por otro lado y para finalizar el sistema de combate me gustaría destacar que en numerosas ocasiones es difícil seguir la pelea dado a la velocidad de nuestro personaje, haciendo que la cámara no pare de moverse rápidamente por lo que nos dificulta ver lo que sucede, pero que mejora considerablemente cuando pasamos a controlar personajes de gran tamaño como Kaido donde su gran forma física nos hace sentir esa superioridad a la hora del combate donde veremos todo desde un punto de vista más elevado y la sensación de destruir es muy probable que sea a la similar que le invade a él cuando hace estas cosas.

Si bien, en la anterior entrega, los mapas contaban con una especie de retos/misiones, que nos hacia repetir más de una vez ese mapa para lograr desbloquear esos objetos que nos daban, esta vez han decidido omitir eso, algo que tampoco me ha acabado de convencer, a lo que se le suma el factor estratégico que contaba la tercera entrega donde al contar con esos retos había ocasiones que nos marcaba dos puntos clave donde debíamos acudir, obligando así, revivir el capítulo de nuevo para poder conseguir ambos. Algo que está vez, se limita en misiones lineales donde recorreremos el mapa sin esa dualidad a la hora de afrontar una misión. A esto se le suma las batallas finales contra los jefes, donde si que reviviremos el combate muy parecido a lo visto en la obra original, pero que serán francamente planas y muy parecidas unas a otras ya que todos los personajes tendrán un patrón de ataque muy similar que una vez tengamos estudiado será fácil de superar. 

Por otro lado, el juego no tiene solo el Modo Historia, ya que cuenta con dos modos, el Juego Libre donde podremos revivir los mapas de modo historia pero esta vez con el personaje que más nos guste y el modo Diario de Tesoros donde nos plantearan una gran cantidad de misiones con una misma dificultad que no podemos modificar, pero que una vez superadas con los personajes que seleccionemos nos otorgarán una cantidad de medallas para potenciar a estos, siendo probablemente este donde pasaremos el rato una vez finalicemos el juego.

Un extenso camino aún por recorrer

El resultado es el esperable, pero deja con ganas de más. One Piece: Pirate Warriors 4 es un juego divertido que ocupará unas 12/15 horas de tu vida, pero que no sabrá ofrecerte demasiadas razones para volver a él una vez finiquites su campaña. A buen seguro que agradará a los fans, permitiendo de una forma envidiable manejar a nuestros personajes favoritos y derrotar a algunos de los mejores enemigos de la serie con suma facilidad y combos muy vistosos. Pese a ello, dista de ser ese juego definitivo que tanto tiempo llevamos buscando (pese al hecho de que realmente lo tenían, hasta cierto punto, fácil, gracias a la genial base que dejó la tercera entrega que tanto gustó). Habrá que seguir esperando.


Este análisis se ha realizado gracias a una copia para PS4 adquirida por la propia redacción.