Como las madres, Nintendo no hay más que una (y menos mal)

Que Nintendo es una empresa que dentro de la industria del videojuego funciona de manera “diferente” no es algo que debiera sorprender a nadie a estas alturas, y no solo en lo que a productos se refiere, sino también en maniobras de comunicación y publicidad. Y no solo por ser diferente, sino también por la comunidad de usuarios que los observa con atención y apoya fervientemente, pueden permitirse cometer todo tipo de errores y malas prácticas, y no solo no ser criticados por ello, sino encima recibir aplausos y vítores por “ser diferentes” al resto.

Tuvo que ser Nintendo la compañía que mantuvo el cartucho cuando el resto viraban hacia el CD ROM como soporte para los juegos con Nintendo 64, la que apostó por una mayor potencia frente a capacidades multimedia con GameCube, la que introdujo la pantalla táctil por primera vez de forma exitosa con Nintendo DS, la que se jugó todo a una carta con el público más casual con Wii, la que centró una consola en base a un reclamo innecesario con Nintendo 3DS (y el que me diga que ha jugado un juego entero con el 3D activado, se merece una ovación, porque no deja de ser un añadido que apenas aporta a la experiencia global, más allá de los 2 o 3 momentos puntuales en los que se utiliza), que pecó de conservadora en base a otro reclamo innecesario que fuera de los videojuegos estaba ya de capa caída con Wii U, y que cuando nadie esperaba nada innovador por su parte, llega con una consola híbrida que parece haber devuelto a Nintendo a la senda que muchos esperaban.

Evidentemente, no todo podía ser perfecto para la comunidad, y pese a que Nintendo Switch está funcionando muy bien, arrastra problemas que podrían ya considerarse severos en varios aspectos, como el drift de los Joy-Con, o el más evidente respecto al catálogo. Que Nintendo va varios años por detrás respecto al resto de la industria en lo que a procesos de desarrollo se refiere, y lo admitieron de forma pública allá por los tiempos de Wii U, al ser el volumen de trabajo necesario para los juegos HD mayor que para los habituales de Nintendo por la época. Y por más que pasen los años, no parece haberlos solucionado, vista la escasa cantidad de títulos nuevos que llegan a Switch. Y sí, Nintendo puede haberse visto más afectada que otras compañías por la pandemia de la COVID-19, pero una compañía con los recursos de la japonesa no debería buscar excusas para los errores de su gestión.

Nintendo, es momento de que conversemos

Por Jaime Llanos

Por más que muchos títulos de Wii U merezcan una segunda oportunidad en Nintendo Switch, debido a la poca recepción que tuvieron al publicarse en una consola que nació prácticamente muerta, pero de ahí a que Nintendo Switch cuente prácticamente con más remasterizaciones que títulos originales hay un paso importante. Sí, rara vez Nintendo lanza 2 títulos de la misma “serie” en una misma consola, como es el caso de los Mario 3D (siendo la primera excepción Wii, con Super Mario Galaxy y su secuela, Super Mario Galaxy 2), pero Nintendo Switch va a entrar en su tercer año de vida, con una revisión ya en el mercado y otra entre bastidores, y seguimos con Mario Kart 8 Deluxe como único juego de carreras del fontanero, que además no añadía ingentes cantidades de contenido precisamente. Pero, ¿se escuchan quejas de los usuarios al respecto?

Eso sí, ni se te ocurra ser un trabajador de Nintendo y publicar cualquier contenido que pueda ser interpretado como un posible anuncio, ya que la decepción de los fans ante la demostración de que su teoría de la conspiración no tenía pies ni cabeza les llevará a actuar como solo una comunidad de niños pequeños con escasas interacciones sociales podría actuar, con el acoso y las amenazas por delante hacia alguien que, supuestamente, deberían apoyar por trabajar en la compañía de sus sueños y de la que muchos parecen accionistas por sus propios comentarios, defendiendo a muerte sus éxitos y pasando por alto sus fracasos, siguiendo la base de que si no se habla de tus fallos, estos pasan a no existir. Y, por irónico que parezca, ¿se escuchan quejas de los usuarios menos fanáticos acerca de estos comportamientos?

Pero la gota que ha colmado el vaso, para mí, ha sido el último Nintendo Direct y las reacciones que ha desatado. Al menos, parece que siguieron el consejo de, puestos a anunciar títulos por sorpresa, que fueran de peso. Es el 35 aniversario de Super Mario, y aunque parte de los anuncios llevaban filtrados meses, y otros proyectos sorprendieron (aunque fuera originalmente creados por fans, bloqueados por Nintendo, y ahora publicados para su beneficio), no es mi intención opinar acerca del Nintendo Direct (para lo cual, tenéis este artículo). Sin embargo, mirando por encima los nombres que aparecían, no parecía que fuera un mal evento. No todo iba a ser malo, después de todo. ¿O sí?

“Basta con leer la letra pequeña, como en cualquier contrato, para ver que los asteriscos son cada vez más llamativos, y no precisamente por resultar positivos”.

Cualquiera diría que una recopilación de los títulos de Super Mario 3D, quitando el que has anunciado como remasterización independiente (Super Mario 3D World, que llegará con contenido adicional, llamado Bowser’s Fury el próximo mes de febrero), debería incluir el resto de títulos de sobremesa, ¿verdad? Pues no, amigo, te equivocas, somos Nintendo, hacemos las cosas de forma diferente y una colección llamada Super Mario 3D All-Stars no tiene que incluir Super Mario Galaxy 2 (siendo, a mi juicio, y a falta de probar Super Mario Oddysey, el mejor plataformas que ha publicado Nintendo, lo cual no hace más que agravar aún más la situación). ¿Alguien ha oído algo al respecto por parte de los fans más acérrimos de Nintendo?

Pero eso no llega a ser lo más grave de Super Mario 3D All-Stars, ya que literalmente se trata, a grandes rasgos, de un emulador de Nintendo 64 (para Super Mario 64), Gamecube (con Super Mario Sunshine) y Wii (con Super Mario Galaxy), siendo el único cambio a nivel técnico que Super Mario Sunshine pasará a ser jugable en 16:9 (formato estándar hoy en día, respecto a los 4:3 del original). Ni cambio de modelados, ni texturas, simplemente elevar la resolución del original y ya. Y, para sorpresa de nadie, existe gente que defiende estas prácticas (las cuales recordemos, se dan sobre un juego que se va a cobrar a precio completo), alegando que ofrecer unos gráficos que aprovecharan las capacidades actuales sería “una destrucción del pasado del videojuego y una banalización de los logros técnicos que supusieron en su día”. Como reza el título, solo Nintendo puede hacer cosas mal y ser aplaudida por ello. Como si este lanzamiento fuera a destruir todas y cada una de las copias de Super Mario 64, de Super Mario 64 DS (que, por cierto, si cambio su apartado gráfico, ironías de la vida) y todas las versiones instaladas en Wii, fruto de la Consola Virtual que elevaba la resolución del original.

Y todavía faltaría por hablar de que se trata de un título únicamente accesible de manera temporal no solo físicamente (algo que puede ser hasta comprensible, dado que se trata de una edición especial conmemorativa del aniversario, y como compañía quieres hacerlo algo exclusivo) sino también en formato digital, algo que sí daña no solo el pasado (negando la oportunidad a los usuarios de disfrutar de juegos retro), el presente, y posiblemente el futuro, si esto se convierte en algo habitual, más que una práctica a evitar. Por suerte, aún no he visto justificaciones a esta decisión (ni a la que obliga a adquirir Joy-Cons a los usuarios de Nintendo Switch Lite para poder jugar a Super Mario Galaxy, porque implementar el movimiento con un botón es extremadamente complicado, o el apuntar a la pantalla con la propia pantalla táctil), por lo que ¿aún hay esperanza respecto a la comunidad de Nintendo?

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