El peor regreso posible tras dos décadas de espera
Hay dos cosas que no suelo hacer a la hora de jugar videojuegos para una crítica: lanzarme a sagas que no conozco con el juego más reciente (aunque hay excepciones) y escribir un análisis corto y superficial. Con el reciente Legacy of Kain: Ascendance, me ha tocado hacer ambas. Por un lado, he sido la persona que se podía encargar de este título para hacerle crítica en este momento, a pesar de que todavía no me he lanzado a la saga con sus primeras entregas, incluso con lo accesibles que están ahora.
Por otro lado, me veo en la obligación de redactar una crítica más sencilla y breve de lo habitual porque mi experiencia con Legacy of Kain: Ascendance ha sido bastante mala. Y no se trata únicamente de que el título me parezca de las cosas más mediocres que he jugado, en estos casos aún se puede analizar qué no funciona y cómo se ha llegado durante el desarrollo a un resultado tan pobre. El problema es que dicha experiencia ha durado dos horas, por lo que realmente no tengo mucho que decir sin empezar a spoilear la trama entera.
A estas alturas estaréis pensando que, al ser un videojuego, aún puedo hablar en detalle de la jugabilidad, y eso sería cierto…si no se tratase del componente más flojo de toda la experiencia. A diferencia de lo que uno podría pensar desde fuera, este Legacy of Kain no es un metroidvania, si no que más bien se basa en los primeros juegos de Castlevania de la NES, SNES o Game Boy. Es decir, que es una experiencia lineal, con muy pocos extras, con niveles cortos y con un set de movimientos y animaciones exageradamente limitado.
Utilizando el estilo retro para mal
Celeste, Undertale, Blasphemous y muchos otros títulos importantes de la década pasada tienen un estilo retro como homenaje a los clásicos de plataformas, a los primeros RPG o al estilo metroidvania (antes de recibir ese nombre), entre otros. Ascendance directamente decide ser una copia exacta del estilo de un Castlevania de finales de los 80. Al realizar un ataque o salto el personaje se queda “atascado” en la dirección en la que esté mirando hasta que finalice la animación, los enemigos solamente realizan dos movimientos (atacar hacia adelante o saltar más cerca o lejos del jugador) y los niveles tienen poco que hacer más allá de ir hacia la derecha todo el rato.
La gracia de los juegos con un estilo retro de los últimos años es que pueden implementar ciertas mecánicas, diseños de nivel y secciones más exigentes o complejas que hace 30 o 40 años eran imposibles de hacer, como consecuencia de los avances tecnológicos que ha experimentado el medio desde entonces. Al decidir ser una copia exacta de lo que eran los Castlevania originales pero con texturas ligeramente mejores, Legacy of Kain: Ascendance se queda más como una copia desfasada que como un homenaje con identidad propia.
Hasta en aspectos como la variedad de enemigos o la complejidad de cada combate (incluyendo jefes) y sección de plataformeo se siente como si se hubiera desarrollado con las mismas limitaciones que un juego de hace casi cuatro décadas. Las pocas secciones con un estilo visual diferente o las habilidades que permiten esquivar y planear en el aire, que también funcionan de manera bastante tosca y ortopédica, son un recordatorio de que Ascendance es un juego de 2026, por lo que no tiene excusa a la hora de ser tan limitado y plano.
Una historia a medias
Lo único que este título tiene de actual son los sprites de los personajes a la hora de hablar y las dos o tres escenas animadas que vemos en el juego. Al igual que ocurre con la jugabilidad, el guion no aprovecha de ninguna manera los avances en la calidad narrativa de los videojuegos de los últimos 30 años. Aún sin dar detalles, puedo aseguraros que la historia de este Legacy of Kain es igual de sencilla y superficial que la de un título como Castlevania III: Dracula’s Curse, ejemplo que le viene como anillo al dedo, al jugar también con varios personajes y durar aproximadamente dos horas.

Además, la manera en la que se desarrolla la trama es demasiado accidentada como para llegar a conectar de verdad con ningún personaje, utilizando premisas o estereotipos que hemos visto en miles de historias sin llegar a darles su propia voz. Por si todo esto fuera poco, la historia de Ascendance se queda a medias, y tengo entendido que contradice muchas de las cosas establecidas en el lore de la saga y que no hace justicia a la versión vampírica del protagonista de la saga Raziel que por fin podemos controlar aquí. El argumento se basa en un cómic que tuvo su origen en Kickstarter, el cual tampoco gustó mucho entre los fans.
Para volver así, es mejor quedarse muerto
Soy consciente de que el equipo de desarrollo ha hecho lo que ha podido, y no quiero ser demasiado duro. Lamentablemente, tras 23 años sin una entrega principal, Legacy of Kain: Ascendance es una falta de respeto al legado de una saga tan icónica y a la paciencia de los fans. También es una muestra de que no todo necesita un regreso, de que es posible que Legacy of Kain como saga no tenga nada más que contar, por lo que unos remasters o ports para las plataformas actuales es más que suficiente.

Como primera experiencia de la saga para mí, fue muy triste darme cuenta de que había escogido el peor punto de entrada posible, y si no fuera por la buena reputación de los clásicos, no querría volver a acercarme a esta saga de ninguna manera. Aquí es cuando muchos os dirían que si sois muy fans lo probéis igualmente, pero yo no. Este tipo de proyectos, hechos para sacar dinero fácil aprovechándose de una comunidad de fans dedicada, no deberían de existir, y espero que Legacy of Kain decida quedarse muerta y enterrada después de este tropiezo tan embarazoso.
Esta crítica se ha realizado con una copia de prensa facilitada por Sandbox Strategies.




