Diversión con guías. Detrás de las guías, una retrospectiva

Caminar junto a gigantes impone. El que diga lo contrario, es que es incapaz de valorar ni de lejos lo que vale y compararlo con quienes están a su lado. Y que a alguien como yo le ofrezcan escribir algo en el mismo sitio que a Deborah Rivas o David Oliva es caminar entre gigantes. Impone bastante respeto. Es por eso que antes incluso de empezar, voy a pedir disculpas por posibles errores, frases aburridas o exposiciones inconexas. Ni soy periodista ni aspiro a serlo. Solamente soy un guiero al que, de vez en cuando, le dejan explayarse.

Cuando me ofrecieron escribir “algo, lo que te apetezca”, se me dio libertad. Pero está claro que a nadie puede interesarle algo así, genérico, que venga de mí. Hace ya casi tres años que dejé la redacción de noticias, reviews y artículos puntuales. Así que el tema, por supuesto, son las guías. Pero, ¿qué puedo decir a estas alturas sobre ese tema? La verdad es que he escrito todo esto seis veces, siendo la sexta una cosa completamente deprimente. Y alguien me ha dado la idea para reconstruir todo esto: mis conclusiones después de una década haciendo guías.

Nada más empezar os cuento una mentira. En realidad llevo ocho años haciendo guías desde LaPS4 a Vandal y pasando por Play4Trophies, pero “una década” suena mejor. Recordando lo que Regis le dijo a Jaskier, “Medio siglo de poesía” suena mucho mejor que “cincuenta años de poesía”, ¿no? Pues eso.

Antes de nada, hay que aclarar una cosa: la inmensa mayoría de guieros no cobran por ello. Se trata de algo que haces en un foro, en una comunidad, en una wiki, o en tu propia página. Pero no cobras, al menos no de forma directa, por ello. ¿Por qué hacemos guías entonces? ¿Qué impulsa a alguien a empezar a dedicar, en la mayoría de casos, decenas de horas en edición? Dar una respuesta a esta pregunta es algo muy complicado. No voy a ponerme a hacer un estudio, estadística ni encuestas con datos objetivos. No, solamente voy a decir algo que puedo decir tras haber conocido y tratado a algunos de los mejores guieros que hay actualmente. Lo que mueve a bastantes es la necesidad de llenar un tiempo en el que quieres mantener la mente ocupada y no pensar en otra cosa.

Resident Evil: Operation Raccoon City me llevó a LaPS4 en 2012. Reconozco que no la conocía de absolutamente nada, fue pura casualidad. Una cosa llevó a la otra y, para cuando me quise dar cuenta, me habían convencido para trabajar en Resonance of Fate. La guía llevaba abandonada mucho tiempo y fue un proyecto bastante grande con el que empezar. Sin embargo, una comunidad de guieros bastante abierta sirvió para ayudar a alguien sin la más mínima idea. Esto es algo muy importante que quiero decir, un consejo para nuevos guieros: siempre habrá alguien que os ayude. Hoy por hoy, la comunidad, al menos en lo que se refiere a autores habituales, es bastante agradable. Si queréis empezar a hacer alguna guía, contactad con ellos, pedidles consejo, algún pequeño truco para hacer más llevaderas ciertas cosas… En serio, son buena gente, aunque la mayoría están en peligro de extinción. Esto se debe a algo que comentaré cuando llegue el momento.

La experiencia de hacer guías es un proceso adictivo.

Es una especie de droga, y un guiero os dirá que cuando lleva tiempo sin hacerlas, se echa mucho en falta. Si no se droga, dice que no siente nada, o al menos no esa sensación. El miedo al juego que empiezas a trabajar. Esa primera parte en la que te decides por una manera de afrontarlo. El verlo crecer, el ver cómo toma forma y ver cómo queda todo al final. Coges una piedra enorme y la tallas, poco a poco. Es un proceso muy diferente al de escribir un artículo de opinión o una noticia, porque el juego te da de entrada toda la información, pero tienes que saber darle forma. Es algo que se aprende rápido y aquí entra en juego el desarrollar tu propio estilo, darle personalidad.

Buscad eso. Buscad vuestra voz dentro de las guías, vuestro estilo personal y reconocible. Puede parecer imposible porque, al final, estás dando información. Pero se puede hacer con ese algo que la gente asocia a vosotros, aunque cueste identificarlo al principio. Si veis una tabla perfecta y con clase, ahí está Airam (Shiva_Dilan). Si en la guía hay muchos vídeos explicando cada cosa, vídeos cortos y al grano, vídeos de coleccionables milimétricos y demás, estáis con una guía de Parras o Zhakey. Y si el Capitán Obvio hace apariciones estelares o hay muchas referencias al cine, series o música, seguro que la guía es de un servidor.

Persona 5 S

Artwork por Sephiroth508

Ojo, esto no sale de la noche a la mañana. Desde 2012 creo que no he estado más de un mes sin hacer al menos una guía. Cuando “sólo” eran guías de trofeos, lo normal era hacer varias. Y no recuerdo que el Capitán Obvio existiera antes de 2017, con Persona 5. Aclaro que esto de desarrollar tu propia personalidad en guías no es algo tan habitual. Pero siempre es mejor que la gente se acuerde de tus guías por algo, y con las mías, busco que la gente se pueda reír de vez en cuando. Bastante aburrida suele ser la vida como para que usar una guía también lo sea. En mi caso, tengo que reconocer que las guías cumplen una función especial: terapia personal. No soy una persona especialmente sociable, y centrarme en redactar guías me permite sobrellevar esos inevitables malos momentos que todos tenemos. Más allá de refugiarme en un mundo que no existe, soy el narrador de ese mundo. Tengo que aclarar que en este asunto tengo la enorme suerte de que me encanta mi trabajo, y espero poder seguir haciéndolo durante varios años. No en vano, como ya le dije a Deborah, “mientras haya juegos habrá guías.

El gran problema, y al que se enfrentan todos los guieros antes o después, es que esto no será una salida laboral para la inmensa mayoría de ellos. Hacer malabarismos con un “trabajo normal” y luego hacer guías suele ser complicado. Por eso, como decía antes, el guiero está en vías de extinción. ¿Por qué? Bueno, al culpa de esto la tienen, en gran medida, las propias revistas de videojuegos. Puedo contar con los dedos de una mano, y me sobran varios, los profesionales, al menos en España, que se ganan la vida únicamente haciendo guías. Antes de aterrizar en Vandal, contacté o me contactaron varias revistas, para ver si me interesaba trabajar con ellos. Las ofertas oscilaban entre los 100 y algo menos de 300 euros por guía, como autónomo. Y alguno pensará que no está mal, te pagan por trabajar y eso. Vale, ahora paraos a pensar conmigo. Por norma general, la redacción de una guía normalita supone la mitad del tiempo de juego (a veces más, a veces menos). Un juego de 50 horas serán esas horas + 25 de redacción, es decir, 75 horas. En el mejor de los casos, son unos 4€/hora sin contar la cuota de autónomos, claro. Ahora preguntadme por qué hay tan pocos guieros de verdad y tantas “guías” en las que hay contenidos mal, robados o pasados por google translator. Esto último es lo que denominamos “guías copiatraduce”, algo que suelo mencionar bastante, porque estos contenidos son parte de la rueda que nos lleva a mi siguiente conclusión.



La realidad es que la mayoría de revistas no están dispuestas a pagar un contenido de guías de calidad. Ojo, estamos hablando de un trabajo que, bien hecho y seleccionando un buen juego, traerá visitas constantes durante mucho tiempo. No todas las guías son Pokémon, Fortnite, LoL o WoW, claro, pero una buena guía de un blockbuster atraerá gente durante un tiempo bastante largo. ¿Por qué no hay muchos que quieran apostar por este contenido? Eso tendréis que preguntárselo a ellos. Yo tengo la inmensa suerte de estar satisfecho, de sentirme valorado, de haber tenido bastante libertad creativa desde el principio y de trabajar con gente que siempre está a la altura de las circunstancias (un saludo a los dos Danis con los que hago el día a día).

Con esto no quiero desanimaros. No necesitas ser el rey de la baraja. Puede que tengas que dejar de hacer guías, puede que no puedas hacer tantas como te gustaría. Pero cada vez que hagas una, da lo mejor de ti mismo. Puede ser una afición más, algo en lo que ocupar tiempo libre siendo ese narrador que mencionaba antes. Pero te puedo garantizar que todos los guieros que quedamos intentaremos ayudarte si lo necesitas. Y te dedicaremos un buen aplauso cuando llegue esa primera vez en la que realmente estés satisfecho con lo que has hecho. Puede que descubras todo un nuevo mundo, agradable y accesible, o puede que no te convenza la experiencia y lo abandones. No pasa nada, no es para todo el mundo.

Vaya, la verdad es que he desvariado un montón. Si has llegado hasta aquí, perdón si te he resultado aburrido, si no has encontrado la respuesta que buscabas, o si no has captado las claras referencias a Extremoduro escondidas en el texto. Soy incapaz de escribir algo sin incluir referencias a cine o música, y bastante inútil a la hora de centrarme en un tema. Sí, es irónico. Pero quiero darte las gracias por dedicarme unos minutos a leer mis incoherencias y chorradas.

Y, aunque me he decidido por esta versión del texto porque las otras me parecían demasiado negativas, sombrías y deprimentes, quiero mantener una cosa. Un agradecimiento a las personas que en esta década (mentira, ocho años), me han ayudado o apoyado en algún momento. A Manu y Antonio, por darme mi primera oportunidad. A alguien a quien no quiero mencionar directamente porque igual prefiere que no lo haga pero sabe quién es, por haber influido en recibir la segunda. A Paula, que me ayudó a nivel personal en un momento terrible. A los Danis por aguantarme a diario, algo que hace que el trabajo sea más fácil. A todos los que en algún momento os habéis parado a dar las gracias por una guía, especialmente. Cada palmadita en la espalda supone un mundo. Seguro que me olvido de alguien, perdón por adelantado. Gracias por la confianza, gracias por seguir leyendo y, finalmente, gracias por seguir jugando. Long live play.

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