Una consola asequible a costa de posibles complicaciones

Tras su asentamiento definitivo allá por los años 80, la industria del videojuego ha avanzado brutalmente. No solo en el sentido de contenido, organizaciones y oficios, sino también a la hora de formas de entretener y sobre todo en cómo llegar a esa diversión. Con esto me refiero, evidentemente a la forma física, las consolas, soportes, periféricos – todo lo que englobaríamos en la casilla de hardware. Con la llegada de nuevas generaciones, aparece nuevo hardware en forma de consolas, con novedades y potenciales diferentes.

Esta ocasión no es diferente, y como es habitual, tenemos a Microsoft con Xbox por un lado, y enfrente a Sony con Playstation (Nintendo juega en su propia liga), donde el primero podría llegar a sufrir complicaciones según algunos desarrolladores debido a la decisión de ofrecer dos modelos completamente diferentes desde el primer momento. Xbox Series S es la consola de nueva generación más barata que, junto a Xbox Series X, llegará a las tiendas dentro de poco, y aunque sobre el papel la idea parece genial, su puesta en práctica parece haber alarmado a los desarrolladores debido a los problemas que ocasiona su memoria RAM.

Microsoft reveló esta misma semana los precios de ambas consolas, con la Xbox Series S contando con un precio de venta recomendado de 300€, una cifra relativamente asequible en comparación al resto de consolas (siendo la más cercana Nintendo Switch en su modelo estándar, con 330€), solo superada por Nintendo Switch Lite. Sin embargo, el efecto del precio se nota en las especificaciones de la misma, recortando, entre otros aspectos, la ya mencionada memoria RAM, pasando de los 16 GB de su hermana mayor a únicamente 10 GB.


También “siempre se escaló en el PC” es una tontería. Todos los juegos de la AAA en la última década más o menos han hecho sus recursos al menos una vez, por lo que funcionan con unas mínimas especificaciones. Aumentar el número de un poco aquí y allá para configuraciones altas no es lo que realmente podrías haber hecho con más potencia. Las especificaciones mínimas importan.

Billy Khan

La situación de la memoria es un gran problema en Xbox Series S. La cantidad mucho menor de memoria y los bancos de memoria divididos con velocidades drásticamente más lentas serán un gran problema. Bajar agresivamente las resoluciones de renderizado ayudará marginalmente, pero no contrarrestará completamente las deficiencias.

Alex Gneiting

Billy Khan, Lead Programmer de motores en id Software, mencionó en Twitter que tal cantidad de memoria RAM traerá serios problemas. Las palabras de Khan fueron respaldadas por su compañero Alex Gneiting, que trabaja en la misma rama de id Software. Así mismo dejan caer que “tendrán que calentarse más la cabeza” para que los videojuegos lanzados para la consola funcionen como es debido. Sea como sea, las das opiniones han sido removidas de la web por los autores. ¿Coincidencia o un toque de atención por parte de Microsoft?

Pero estas no han sido las únicas opiniones de carácter dudoso o negativo sobre Xbox Series S y su rendimiento. Sasan Sepehr, de Remedy Entertainment, mencionó que desde el punto de vista del consumidor, es algo genial, pero que desde la perspectiva del desarrollador, dicho movimiento por parte de Microsoft va a dar muchos problemas. A las palabras de Sepehr, sigue este tweet de David Mickner de Infinity Ward:

¿Será tan mala esta próxima consola “rebajada” de Microsoft? ¿Podría tratarse de una exageración por parte de los desarrolladores? Supongo que depende de cómo lo mires, ya que obviamente para personas que van a jugar a títulos que no requieren mucha potencia y velocidad, no supondrá un problema. Pero quizá para los usuarios que van a exprimir la memoria de la consola con lanzamientos del estante más alto pueda llegar a ser un dolor de cabeza. Y no solo para ellos, sino reiterando una vez más, también para los propios desarrolladores de videojuegos.

No cabe duda de que es importante ofrecer un hardware asequible. Sin embargo es más que arriesgado crear algo que a la larga puede dar más problemas que alegrías. Por esta razón, habrá muchos compradores que desembolsarán algo más de dinero para olvidarse de complicaciones y poder disfrutar de todo tipo de títulos. Me incluyo en el grupo de “pago un poco más y me olvido”. No obstante la variedad de los posibles consumidores, hace que este movimiento puede salir más que rentable. Ya que en este caso, pasa exactamente lo que con muchos móviles ocurre, coexistiendo la versión Lite y la versión Pro. Un movimiento de marketing básico y simple.

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