Balas y palabras en el espacio

Nuestro viaje no ha hecho nada más que empezar y qué mejor manera que acabando con nuestro guía, con la persona que nos debería de acompañar durante los primeros compases del juego. Desgraciadamente se situó en el lugar de aterrizaje… el resto de los detalles no hace falta mencionarlos. Esta bienvenida es la esperada cuando hablamos de Obsidian, creadores de uno de los títulos más importantes de la histórica saga Fallout, New Vegas. Su característico humor, la mordaz crítica, el sarcasmo y la ironía será nuestra principal compañía en este viaje, ya sea nacida en nosotros o siendo objetivo de la misma, pero siempre disfrutable, con carisma y humor por los cuatro costados.

Dejando de lado nuestro aparatoso aterrizaje nos encontramos con una amplia gama para caracterizar al personaje tanto a nivel físico como en el árbol de habilidades, el cual iremos completando conforme subamos de nivel y vayamos adquiriendo nuevas ventajas para enfocar nuestro modo de juego. Este punto será importante ya que marcará el camino que seguiremos de ahí en adelante y nos hará afines a las estrategias que deseemos (ya sea en ataque físico, sigilo, armas largas, cortas, tecnológicas, …). Aunque esto no nos debe de preocupar si en un momento concreto decidimos que preferimos otro modo de juego, ya que tendremos a nuestra disposición las máquinas de reinicio con las que reasignaremos las habilidades de nuestro personaje.

The Outer Worlds

Nuestro deber será rescatar al resto de viajeros que se encuentran congelados en la nave donde veníamos, para ello tendremos que adentrarnos en una sociedad regida por los intereses de las empresas, siendo estas las que controlan todas las colonias a través de una junta, conformada por los directivos de cada una de ellas. Desde empresas enfocadas a las conservas hasta las armamentísticas, todas y cada una de ellas participan en una carrera por lograr ser la que domine el mercado. Esta sociedad liberal se encuentra en sus últimos días, desgastada por la continua y salvaje competencia que se lleva por delante a cualquiera que moleste un poco. Este será nuestro mundo, y de nosotros, el nuevo, será la decisión de qué ocurre con él.

Las principales batallas se libran en las conversaciones: podemos ver la confrontación entre dos intereses opuestos, el raciocinio por ambas partes para llevar al oponente a tu lado, las subidas de tono, y si procede, el comienzo de la lucha física. Estas opciones de diálogo pueden estar restringidas si nuestro nivel de, por ejemplo, persuasión o de mentira no son suficientes, reduciendo el número de probabilidades a la hora de afrontar esa situación en concreto, pudiendo complicar nuestro avance de manera total hasta haber logrado alcanzar el nivel requerido. Ante esto podemos complementar nuestra falta con atuendos que suban las estadísticas o incluso con las características de nuestros compañeros.

La excelente caracterización de los personajes les aporta un realismo encomiable, fomentando conversaciones mucho más dinámicas que he llegado a extender solo por el placer de verlos hablar, con expresiones, con movimientos, con sentimientos. Sentir que has hecho daño a alguien más allá de las palabras es sin duda doloroso, la rabia en el doblaje, el ceño fruncido, todo ayuda a ver reflejadas tus acciones en las personas de tu alrededor. Si a esto le añadimos el complejo y variado sistema de diálogos de Obsidian estamos sin duda ante un gran trabajo.

En The Outer Worlds disfrutaremos de hasta un total de seis compañeros, cada uno radicalmente distinto del anterior. Todos poseerán diferentes habilidades que desbloquearemos cuando subamos a ciertos niveles con nuestro personaje, ayudándonos y aumentando nuestras estadísticas o proporcionando más daño a los combates, pasando por un también completo abanico de posibilidades. Podremos disfrutar todas sus historias y ayudarlos con sus misiones o tareas personales, las cuales nos permitirán conocerlos a fondo, descubrir sus personalidades e incluso ayudarles a encontrar su sitio en un mundo tan decadente.

Los mundos de Alción

La exploración es uno de los puntos más fuertes, y nuestra propia nave y punto de reunión con la tripulación, The Unreliable, ayuda a ello. La nave como lugar de confluencia es lo más parecido a un hogar que tendremos, donde podremos interaccionar con nuestro grupo o administrar nuestro botín. Esta deja de ser fija para poder situarse allá donde nos lleven nuestras aventuras, evitando que nos quedemos estancados en un planeta concreto para así poder investigar a fondo todo lo que nos ofrecen e ir poco a poco conociendo tanto nuestro entorno como a las gentes que lo conforman. El sistema solar de Alción se conforma por diferentes planetas no todos habitados, ya que contaremos con gigantes gaseosos. Conforme avanzamos en la historia conseguiremos códigos de aterrizaje que nos permitirán acceder a nuevas localizaciones en otros mundos o en el mismo, pudiendo explorar una amplia gama de lugares. A pesar de completar el juego no podremos llegar a todos los astros del sistema, dejándonos con ganas de una futura expansión que nos permita investigar el sistema solar completo

El sistema de combate, aunque no haya sido mi ruta elegida, es sin duda uno de sus fuertes debido a lo simple y completo que es. Dispondremos de una buena cantidad de armas las cuales podremos subir de nivel y añadirle mejoras, entre otras el cambio de tipo de munición pudiendo así elegir que enfoque tendrá cada arma ya que las diversas criaturas a las que nos enfrentaremos presentarán unas debilidades u otras. El sistema de Dilatación Táctica del Tiempo será nuestro VATS durante la aventura, aunque a diferencia de este no seleccionaremos a alguna zona diferenciada del cuerpo, sino que todo se moverá más lento y podremos actuar de manera mucho más fácil respecto a nuestros enemigos, ya sea para movernos o para apuntarles a alguna zona débil en concreto. Dentro del árbol de habilidades habrá varias que servirán para poco a poco beneficiarnos más a la hora de utilizar la DTT. Algunos detalles más, como que todo objeto tenga una descripción para enriquecer nuestros conocimientos, o la magnificencia de los escenarios, siendo uno de los más hermosos el primer planeta cuando cae la noche, abrazan al jugador e incita a una aventura donde perder la noción del tiempo, aunque nos encontraremos con algunos puntos que nos harán desconectar de nuestra experiencia.

No estamos ante un portento gráfico digno del podio de la nueva generación, siendo los escenarios y los entes que los conforman repetitivos en algunas ocasiones. Habiendo diferentes planetas con sus correspondientes biomas no es comprensible que las mismas razas se repitan una y otra vez. Estos biomas se recogen en mapas cerrados de una amplitud media donde se acumularán las diferentes localizaciones o asentamientos, estando protegidos por una de las múltiples pantallas de carga que nos veremos obligados a afrontar. A la salida de nuestra nave, a la entrada de cualquier sitio, una pantalla de carga nos cortará el paso llegando a durar alguna que otra más de lo deseado. La banda sonora no ayuda como elemento diferenciador ya que llega a ser algo pobre y repetitiva provocando nostalgia de aquellas playlists que disfrutábamos en la radio de New Vegas y que, aunque por poco tiempo, podemos oír en las máquinas expendedoras.

Donde más me he sentido descolocado ha sido a la hora de integrar a nuestro personaje a una sociedad totalmente ajena a nosotros, completamente diferente a todo lo que hemos conocido y que, a pesar de ello, nos sentimos uno más, aunque no tengamos nuestras dotes comunicativas a un buen nivel. Sentirte aceptado y recibido sin haber hecho nada a cambio es chocante cuando algunas personas que tratan contigo también muestran lo cerrados que son respecto a todo lo exterior a sus círculos de confianza, haciendo cuestionar la verosimilitud de lo que vivimos y vemos, como en el caso de Parvati.

Parvati será nuestra primera compañera (si la aceptamos), antigua mecánica de Frontemar, se unirá a nuestro escuadrón para conocer mundo y trabajar en una nave espacial, su gran sueño desde pequeña. Todo esto es cuestionable cuando, tras seleccionarla como compañera para alguna de nuestras expediciones no dudará en apretar el gatillo y llevarse por delante a todo aquel que consideremos oportuno. Esta disonancia nacida del conflicto en el que enfrentamos la actitud de una chica simple con buen corazón y las acciones frías de una persona que ejecuta sin piedad es sin duda algo a tener en cuenta y para mí uno de los errores más destacables. En un juego en el cual la carga narrativa tiene un papel tan importante estos detalles son los que definen a los personajes o nos hacen cuestionar sus auténticas metas u objetivos.

Es nuestro viaje, es nuestra aventura, y quedará impresa en la historia de la colonia

Nada de lo comentado, empero, empaña el conjunto global del juego. Nuestro avance se ve siempre gratamente recompensado: si nos portamos bien con la gente de nuestro alrededor quedará constancia de ello. Al fin y al cabo, es nuestro viaje, es nuestra aventura y quedará impresa en la historia de la colonia. Si por el contrario decidimos defender los intereses de otros grupos no nos veremos castigados por el juego, el cual deja a elección del jugador qué tipo de persona va a ser, y es ahí donde está su fuerte. Poder completar todas las rutas posibles o tomar todas las elecciones a nuestro alcance será una tarea que nos llevará decenas de horas, las cuales pasaremos en el sistema solar que nos ha acogido y al que hemos transformado con palabras… y algunas balas.


Este análisis ha sido realizado con un código de descarga para PlayStation 4 cedido por Private Division.

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