El equipo responsable del magnum opus de los RTS busca volver a darle la merecida fama al género

¿En algún momento hemos sido libres? No voy a decir que desde que el arte es arte esto ha sido la norma, pues en su concepción inicial no se contemplaba que fuera a evolucionar de esta manera, pues sus orígenes se remontan a guardar historias o contarlas, preservar y extender el conocimiento para que la gente fuera capaz de aprender de él, como un libro abierto de historia. El problema llegaría con el nacimiento de las clases sociales, y como, desde entonces, siempre ha existido una dominante que subyuga a otra menos poderosa, aunque mucho mayor en números. Cuando el arte se volvió un privilegio, las obras de los autores perdieron todo el valor si no había unos interesados detrás, perdiendo ese precioso matiz que tenía antaño. Los mecenas, término acuñado bajo la definición de protector para acabar adoptando un tono diferente, pasando de proteger en el sentido físico de la palabra, a uno mucho más abstracto, acercándose más a una protección económica, pasando a ser un posible sinónimo para patrocinador. Hemos heredado esa cultura, la industria del videojuego bebe más de lo que querríamos de este tipo de términos y contextos, pues parece que más allá de plataformas como Kickstarter o los estudios indie, no hay un futuro libre de grandes figuras que dominen el mercado, recortando con su mano la libertad creativa de los estudios, actos que provocan escisiones como Frost Giant Studios, el nuevo estudio fundado por extrabajadores del ya abandonado Starcraft 2 y que harán juegos del mismo género.

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La noticia salió hace solo un par de días, Activision-Blizzard ponía punto final a uno de los mayores títulos en su haber, el cual ha logrado aguantar durante 10 años en la cresta de la ola de su género, los RTS, gracias a un equipo incansable que sacó actualizaciones y DLCs durante el periodo de actividad, finalizada durante la semana pasada. Sin nuevas desde el horizonte, y con un completo silencio respecto a la saga, la primera noticia que nos llega al respecto no es otra que la salida de algunos directivos de la misma junto a veteranos para la fundación del nuevo estudio Frost Giant Studios. ¿Su misión? Lo dejan bien claro en su página web “our mision is to build the next great PC real-time strategy game!”, bajo el lema “REAL-TIME STRATEGY RETURNS”. Un género el cual para nada está viviendo su mejor momento, ni siquiera un atisbo de su ya antigua época dorada, pero la cual puede estar más cerca de lo que pensamos si estudios de este corte aparecen, no solo por tener una iniciativa tan explícita y especializada, sino por la calidad y veteranía que tienen sus trabajadores en este tipo de obras.

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Sin embargo, para que haya tenido que desembocar en esto ¿qué es lo que está ocurriendo dentro de Activision-Blizzard? No es ni de lejos la primera vez que nos enfrentamos a una situación similar en poco tiempo, pues hace apenas hace no mucho vimos como Bungie, desarrolladora de Destiny, abandonaba la empresa para seguir con el trabajo de manera independiente. Esta decisión no se terminó de concretar, sobre todo los motivos que provocaron esta ruptura, pues los mensajes que llegaron al respecto solo hablaban de autopublicación. Parece ser que una serie de decisiones no terminaron de cuajar de la manera que esperaba Bungie tras esta firma, pasando por uno de los puntos más importantes y al cual quiero darle cierta relevancia en este artículo, como son las imposiciones creativas. Este tipo de grandes empresas no dudan ni dudarán en absorber a otras más pequeñas para alimentarse de sus beneficios si estas los tienen, para así poco a poco parasitarlas de algunas de las prácticas más indeseables y así obtener el suficiente rédito hasta que el huésped desaparezca, un caso similar a los diferentes estudios muertos en las manos de EA. Lo ocurrido con Starcraft y con el reciente Frost Giant Studios apunta a ser un caso similar, aunque actualmente no tenemos información al respecto, pero la liquidación de Starcraft 2 y el poco tirón que tienen los RTS actualmente puede significar una negativa por parte de Activision-Blizzard a la hora de lanzarse al desarrollo de una tercera parte, pues podría significar pérdidas de dinero.

El dinero, el método de trueque entre el creador que lo necesita y el señor que lo gasta, una atadura cuando nos lanzamos al mundo del arte, siendo más un collar que un apoyo. Una vez más estamos frente a un espectáculo que no debería de darse jamás, un estudio nuevo nacido por posibles problemas en el seno de uno mayor, quienes deberían de ser los más preocupados por ver crecer a la industria acaban situándose en un papel mucho más pasivo y a la espera de un dinero que esperan que llegue, y por el cual, si no es así, no dudarán en castigar a aquellos artistas que creyeron en su obra y no en el impacto económico. La libertad creativa, tan necesaria y cada día más perdida.

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