'A huge battleship is approaching fast'

Muchas sagas nos vienen a la mente cuando hablamos de shoot’em ups, siendo Gradius y R- Type quizá las más inmediatas, pero este género, hoy de nicho, tuvo su época dorada en los años ochenta y noventa, y no se limitó solamente a dos nombres propios, dando origen a otros referentes con tanta solera como la franquicia Darius de Taito, que en esta vorágine de los recopilatorios rememora ahora sus primeros pasos en los videojuegos en dos colecciones diferentes, una dedicada a sus iteraciones en máquinas recreativas y la otra a sus versiones para consolas domésticas.

Los juegos que se incluyen en cada recopilatorio son los siguientes:

Darius Cozmic Collection Arcade:         

  • Darius (Original, 1986)
  • Darius (Versión nueva, 1987)
  • Darius (Versión extra, 1987)
  • Darius II (Arcade, 1989)
  • SAGAIA (Arcade, 1989, versión 1)
  • SAGAIA (Arcade, 1989, versión 2)
  • Darius Gaiden (Arcade, 1994)

Darius Cozmic Collection Console: 

  • Darius II (Mega Drive,1990, Japón)
  • SAGAIA (Genesis, 1991)
  • SAGAIA (Master System, 1992)
  • Darius Twin (Super Famicom, 1991)
  • Darius Twin (Super Nintendo, 1991, USA)
  • Darius Foce (Super Famicom, 1993)
  • Darius Super Nova (Super Nintendo, 1993, USA)
  • Darius Alpha (PC Engine, 1990)
  • Darius Plus (PC Engine, 1990)

Los expertos en emulación de M2, que han trabajado en otras recopilaciones como Vasara Collection, Castlevania Anniversary Collection o incluso en la Mega Drive Mini vuelven a hacer aquí su magia y nos traen unas conversiones mimadas al detalle, envueltas en una buena cantidad de opciones y añadidos que componen un conjunto muy completo, pero eso sí, siempre teniendo en cuenta que se trata de un producto expresamente realizado para los más cafeteros.

Y es que viendo la lista de juegos que incluye cada uno de los recopilatorios no podemos evitar pensar que de cara a un usuario más convencional hubiera sido más práctico el lanzar solamente una compilación con los títulos más representativos y las versiones definitivas de cada uno de ellos en vez de incluir tantas versiones diferentes que, como digo, de cara a un usuario que quiera hacer un acercamiento más casual o a aquel que quiera experimentar la saga por primera vez, no aportan mucho valor añadido. La suma del precio de ambos juegos tampoco será algo que ayude al neófito a acercarse a Darius de esta manera, pues resulta a todas luces excesiva.

Sin embargo estas colecciones derrochan cariño por la franquicia y claro que aportan un valor para los más puristas del género, pues gracias a ellas podemos adentrarnos al detalle en las particularidades y diferencias existentes entre, por ejemplo, la versión arcade original, su posterior versión revisada o la definitiva versión “extra”. Así ocurre con todos los juegos que nos encontramos, que vienen acompañados de sus revisiones y también de las diferentes versiones regionales, convirtiéndose estos Darius Collection en una herramienta ideal como archivo u objeto de estudio.

En cuanto a los juegos en sí, nos encontramos desde los inicios de Darius, que llegó a los salones con su espectacular recreativa de tres pantallas, a las diferentes versiones que fueron apareciendo para consolas domésticas, moviéndonos en una saga que aún con entradas tan espectaculares como el más reciente Darius Burst: Chronicle Saviours ha mantenido sus esencias estéticas y jugables bastante inalteradas en el tiempo, con una fórmula más que probada de shoot’em up de desplazamiento lateral. Para mi son dos las particularidades que hacen de esta saga algo especial, una de ellas es la posibilidad de escoger entre diferentes rutas al terminar un nivel, al estilo Out Run, lo que dota a los títulos de una rejugabilidad no vista en otros exponentes del género, y la segunda y más importante sería su particular ambientación.

Y es que, siendo Darius uno de los referentes si hablamos de shoot’em ups clásicos y teniendo, por supuesto, multitud de virtudes jugables, su particular inspiración en el mundo marino me sigue pareciendo uno de sus mayores atractivos a día de hoy, pues confiriere a todos los diseños, y especialmente a los de enemigos de una personalidad propia que sigue marcando la diferencia con las típicas naves de guerra o “mechas”, que son más habituales en el género. Sus surreales mundos oceánico – espaciales se acompañan además de bandas sonoras compuestas de una electrónica de vanguardia que todavía hoy sigue sonando particular y adelantada para tratarse de videojuegos, y que funciona a la perfección como complemento a la estética, componiendo un estrafalario y bello conjunto que se ve redondeado por unos gigantescos jefes finales que son sello de identidad de la franquicia, como así se puso de manifiesto en Darius Alpha para Pc- Engine, una rareza en forma de “boss rush” que apareció para la consola de NEC y que se basaba en enfrentarse a los jefes de Darius Plus (ambas entregas incluidas en estos recopilatorios).

Nos moveremos por estos extraños mundos gracias a un desplazamiento lateral y un control preciso tal y como requieren unos títulos y un género tan exigentes como el shoot’em up. La dificultad, cosa que no sorprende, es muy elevada dado el tipo de juego y su origen en los salones recreativos, y el ritmo general de las partidas es bastante frenético, con disparos enemigos por todos lados, que iremos memorizando y superando gracias a la prueba y error. Como suele ocurrir en este tipo de compilaciones se nos facilitará la experiencia pudiendo escoger niveles de dificultad y con la posibilidad de salvar la partida en cualquier punto en que nos encontremos, cosa que puede aliviar a muchos la experiencia, consiguiendo gracias a estas facilidades atravesar puntos en los que la dificultad alcanza picos muy altos. De vital importancia también para conseguir superar los niveles con solvencia son los potenciadores que vamos obteniendo y que mejorarán nuestro disparo principal, nuestro escudo o nuestras bombas, pasando determinados eventos de ser un infierno si no contamos con estas mejoras a ser mucho más sencillos, lo que hace que, como ocurre por ejemplo también en Gradius, muchas veces perder una vida sea una penalización demasiado grande al obligársenos a volver a la partida “desnudos”.

Las opciones gráficas que nos encontramos van desde el “píxel perfect” hasta los tan denostados formatos 16:9, con filtros para suavizar la imagen o scanlines. Particularmente curiosa resulta la imagen original al aplicarla a entregas como el primer Darius arcade, ya que su recreativa gozaba de una imagen súper panorámica gracias a tres pantallas, lo que lo hace prácticamente injugable en modo portátil en Switch, pero que en pantalla grande puede darnos una idea, aunque, claro, no es lo mismo, de lo espectacular que debía ser ponerse a los mandos de dicha máquina en su día. Las versiones para consolas son más amables en este sentido, pues ya estaban pensadas para ser ejecutadas en televisores y se adaptan sin problema al modo portátil de Nintendo. En cualquier caso hay posibilidades de personalización para todos los gustos, uno de los puntos fuertes de este tipo de recopilatorios.

Una gran forma de adentrarse en la saga Darius, pero sobre todo de profundizar en el conocimiento de una de las franquicias más importantes para el género de los shoot’em up, y no solo desde un punto de vista de historia de los videojuegos, ya que en Daruis Cozmic Collection hay encerrada mucha diversión, con unos juegos frenéticos y difíciles a partes iguales que nos ocuparan varias decenas de horas. Aún con sus altibajos, como en toda colección, conocer rarezas como Darius Alpha o la meritoria versión para Master System de Darius II ya hace que estos recopilatorios merezcan la pena, y para los más apegados a los detalles será un placer el ir descubriendo las diferencias entre versiones y revisiones de un mismo título, todo ello moviéndose a la perfección gracias al buen hacer de M2.

Dos grandes recopilatorios que se ven lastrados por discutibles decisiones comerciales

Aun así hay un gran pero, y es, como decía al inicio, la decisión comercial de dividir Darius Cozmic Collection en dos productos diferentes -arcade y consolas- y, sobre todo, un precio desorbitado, que hace que este sea un producto más enfocado a fans y no a curiosos en la franquicia, y es una lástima, pero debido a esta barrera muchos se perderán sus bellos mundos de langostas y caballitos de mar gigantes.


Este análisis se ha realizado gracias a un código de descarga para Switch cedido por PR Hound.

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