Vuelven los zombies, pero no mucho

Back 4 Blood

Cara de pocos amigos.

El mundo avanza, el progreso se intenta abrir paso en todos los lugares, guiado por diferentes figuras y diferentes maneras, yo tengo claro a quién seguir y la necesidad de progresar como sociedad, justa e igualitaria para todo el mundo, hay quien no lo tiene tan claro. Estos avances no se consiguen solos, no aparecen espontáneamente gracias al paso del tiempo, sino al trabajo de la gente, y es por eso que es tan importante continuar con el trabajo de nuestros predecesores y evitar que se eche a perder. Pero no todo progreso tiene que significar avance, pues la progresión puede ir en ambos sentidos, y aunque la veamos como algo innovador, puede ser que en realidad sea todo lo contrario y retrocedamos a pasos agigantados. Que no se me malinterprete, la dirección correcta es a donde los derechos humanos se cumplen, así de sencillo. Dicho todo esto, cuando nos movemos a los productos culturales muchas veces esperamos que se avance con el tiempo, que poco a poco las obras que se vayan creando tengan en cuenta lo conseguido durante todo este tiempo, ya sean estilos artísticos, géneros, o incluso la tecnología cuando lo extrapolamos a los videojuegos. Cuando hablamos de progresión en esta industria pensamos instantáneamente en gráficos de última generación, pantallas de carga ínfimas, gran volumen de personajes o partículas en pantallas sin ralentizaciones, con 60 fps estables. Todos estos apartados tienen un origen común ligado a la tecnología, y obviamente esta vuelve a estar unida a los avances que se consigan en el campo. Pero esta progresión no implica avance si por el camino perdemos lo más básico, y es en este punto donde nos encontramos con Back 4 Blood, el sucesor espiritual (que no oficial) de Left 4 Dead, un intento por aunar lo que hacía grande a este título, y que lo único que queda es el intento.

Puedo sonar a derrotista, tal vez incluso dar la sensación de que no he disfrutado nada del juego, pero quiero dejar claro desde ya que no ha sido así, por lo menos una parte del tiempo. Considero que a la hora de hablar sobre el juego lo más importante es diferenciarlo en dos partes, una enfocada en lo que es el juego en cuestión: cómo se siente, contenido, campaña, este centrado especialmente en el modo un jugador, y otro punto drásticamente distinto donde lo que prima es el modo multijugador ya que sustituye los temas mencionados por el disfrute con amigos o extraños.

Para comenzar toca elegir el modo un jugador, pues al igual que en Left 4 Dead, Back 4 Blood cuenta con una campaña dividida en capítulos donde un elenco de protagonistas se reparte por los mismos, sirviendo esto de base, ya que sirve para el juego completo. La diferencia entre el modo individual y el modo multijugador es habilitar que otros jugadores puedan entrar a nuestra partida o no. Una pega especialmente gorda sobre este tema es que parece que hay que contar con una conexión a Internet constante, incluso cuando jugamos sin jugadores reales (más allá de nosotros mismos), un punto muy a tener en cuenta si buscamos jugarlo de manera offline, aunque parece que para diciembre agregarán una solución que puede llegar demasiado tarde dependiendo de la cantidad de jugadores activos que se conserven para entonces, aunque por ahora se mantiene estable con unos 10.000 jugadores simultáneos en Steam sin contar Xbox Game Pass donde se encuentra incluido, donde fácilmente alcanzará o incluso superará a los 15.000 presentes en Left 4 Dead 2, una esperanza bastante sólida de que el título pueda sobrevivir en el tiempo.

Tras esta lista de datos e información sobre el contenido que se ha pensado incluir en un espacio corto de tiempo, toca movernos a las impresiones que transmite Back 4 Blood a los mandos cuando jugamos de manera individual, un apartado que ni de lejos es bueno, y menos aún lo que esperaba. Quitando aspectos técnicos como la ineficiente IA de los personajes aliados, jugar en este modo es dramáticamente aburrido, sin apenas posibilidad de redención. Donde en su predecesor espiritual se buscaba más lo arcade, la diversión dentro de un apocalipsis zombie mezclado con una encarnizada supervivencia, cuando nos trasladamos a esta experiencia el golpe de realidad es tan fuerte que difícilmente nos logramos recuperar, pues abandona todo esto para convertirse en un juego “serio” de disparos donde personalizar nuestras armas con loteo e incluso a nuestros personajes con cartas, lo cual hace que pierda cualquier atisbo de diversión en pos de un gameplay soso donde lo único que prima es mejorarte y disparar a la marabunta con mejores armas. Obviamente en el apartado técnico no tiene nada que envidiar de un juego que salió hace nada más ni nada menos que 12 añazos, pues todas las armas se sienten cien mil veces más realistas en este juego, pero ¿es eso lo que queríamos? ¿Es este el progreso que queríamos ver ante la secuela espiritual de un juego que marcó la historia? Yo ni en pintura quería esto, y menos mal que existe el modo multijugador.

Back 4 Blood

Estaba claro desde el principio cuáles eran las prioridades del estudio a la hora de enfocar Back 4 Blood y crear un camino para él, pues no es que la experiencia mejore en comparación con el modo un jugador, sino que es radicalmente distinta siendo, a su vez, exactamente el mismo juego, con las mismas mecánicas, mapas y armas, y aún así, logra desentonar de una melodía simple para cumplir su propósito: ser un buen juego. Si todavía estáis pensando si adquirirlo o no, creo que la cuestión que deberéis de tener en cuenta es cómo queréis jugarlo, si os vais a lanzar a jugar de manera individual o si tenéis un grupo de amigos con los que lanzaros a este apocalipsis (o si no os importa compartir partida con jugadores aleatorios). El modo multijugador es, simplemente, igual que el modo un jugador, pero sustituyendo tres cebos por tres compañeros, algo que ya aporta la posibilidad de comunicarse y aprovechar el factor táctico de Back 4 Blood, pues podremos compartir con el resto de jugadores accesorios para las armas, marcar objetivos, preparar nuestro set de cartas para entre todos cumplir las funciones más necesarias o elegir desde donde combatiremos a las incesantes hordas de zombies, una profundidad que, donde personalmente considero que flaquea, logra hacerse un fuerte y defender con uñas y dientes dicha posición.

Una experiencia demasiado concreta como para recomendarla abiertamente

Estas son las luces y sombras de Back 4 Blood, el último juego de la gente de Turtle Rock Studios, desarrolladores de un juego no tan aclamado como fue Evolve, un fantasma envuelto en microtransacciones y pagos que puede generar inseguridades en el comprador, totalmente justificadas, pero que por ahora no han hecho aparición directa en el título, y me atrevería a decir que en el roadmap tampoco figuran. A esto se le puede sumar perfectamente que el juego, respecto a contenido, cumple satisfactoriamente, hay suficientes niveles, y si vamos con gente se pueden rejugar una y otra vez sin problemas, eligiendo cada partida conforma a las necesidades del equipo, si queremos ir más deprisa o si optamos por misiones largas para disfrutar tranquilamente, ambas son recogidas por el juego. Con la máxima sinceridad que puedo ofrecer, solo recomiendo Back 4 Blood si cuentas con gente para jugarlo juntos, me atrevería a decir que jugar con desconocidos es un añadido y no contaría con ello como la razón principal por la que adquirir el título, pues conectarse en llamada y darle a un par de niveles en compañía mientras se habla es la esencia de este tipo de juegos. Y si por otro caso, no es el escenario que teníais en mente, os invito encarecidamente a que, antes de adquirirlo, lo probéis en el Xbox Gamepass y os cercenéis de que es el juego que esperabais, pues como he comentado, fuera de la experiencia que recomiendo se siente muy parco rozando lo tosco y vacío. Claro que apoyo el progreso, claro que celebro todo paso que se da para adelante, pero hay ocasiones en las que, cuando damos una zancada, damos otras tantas para atrás.


Esta crítica se ha realizado con un código de descarga para PC cedido por Ziran.