Samuel el Serio vuelve una vez más... aunque quizás no como muchos esperan

A lo largo de este fatídico 2020 – y, bueno, de los dos últimos años, por qué no decirlo – la industria del videojuego ha tenido muchos altibajos mediáticos; anuncios de consolas, lanzamientos fantásticos (y no tan fantásticos) y otras mil y una historias que darían inclusive para un libro completo. Que estas líneas no induzcan al error: no vengo a argumentar nada en desfavor de lo acontecido este tiempo, pandemias mundiales aparte, aunque bien es cierto que en tales meses no han faltado (y surgido) ciertas problemáticas que dan motivos para ello. Es el caso del eterno dilema de las revisiones y de los remakes, los cuales aún siguen sin ser diferenciados por una gran parte del público, y expanden el catálogo de determinadas máquinas con títulos más que jugados y disfrutamos por los fans más acérrimos. Ahí está ese Pikmin 3, ahí está ese Super Mario 3D All-Stars.

Resulta lógico y comprensible el hecho de que aún no nos hayamos desprendido de malas prácticas como esas. Muchas empresas vieron mercado en ese tipo de movimientos, y así procedieron. Pero mientras que ciertas adaptaciones van a lo fácil o intentan sacar tajada a base de reventar su propio mercado, otras únicamente parecen empeñadas en querer ampliar sus horizontes llevando sus fascinantes aventuras a nuevos puertos, y eso siempre está bien. Con este recap llegamos al caso que nos ocupa hoy, el de Serious Sam Collection. Obviamente habrá personas que dirán que no es un port directo, ya que han cambiado algunos elementos necesarios (y muy agradecidos) como la interfaz del menú. No me meteré en eso; la definición de esas fronteras tan endebles entre esos términos se la dejo a nuestros queridos lectores y lectoras.

Serious Sam Collection no es ni más ni menos que eso, una colección, como su nombre indica. Aúna, en un mismo paquete, Serious Sam HD: The First Encounter, Serious Sam HD: The Second Encounter y Serious Sam 3: BFE, junto a las expansiones The Legend of the Beast y Jewel of the Nile. Tres videojuegos llenos de acción, humor negro y mutantes descuartizados, en sintonía con disparos en primera persona y con una tremenda banda sonora; un conglomerado al más puro estilo de DOOM o Duke Nukem, obras que siempre se postularon como referentes. Todos los títulos quedan, así, recogidos en una sola aplicación de forma ordenada y levemente renovada. No obstante, pese a lo jugoso de la compilación, la entrega no llega a sorprender gratamente al jugador veterano; más bien lo decepciona en algunos aspectos. Sinceramente, creo que es un recopilatorio bastante rentable, muy capaz de dar decenas de horas de diversión a quienes le quieran dar caña en ratos muertos o sin especiales contemplaciones, que además está a un precio bastante accesible – al menos, si lo comparamos con el lanzamiento más reciente de la franquicia, Serious Sam 4 -. No obstante, hay varios comentarios que hacer sobre el port que seguramente no sean del agrado de muchos.


Para comenzar, todas y cada una de las aventuras presentes funcionan correctamente en la máquina de Nintendo. No obstante, no se pueden esperar sesenta imágenes por segundo a máxima calidad. Las dos primeras entregas son algo más livianas y, por tanto, la consola las carga mejor, aunque aún así presentan ciertos bajones en la tasa de frames cuando hay muchos enemigos a nuestro alrededor. Sin embargo, el paso a Serious Sam 3: BFE es lo que hace notar un cambio radical en el rendimiento. Y no son bajones que hagan del título una obra injugable, pero sí que logran ser frecuentes y bastante notables, alcanzando con cierta normalidad el umbral de los veinte fotogramas por segundo. Algo bastante molesto, en resumidas cuentas, sobre todo en las misiones de enormes oleadas donde estamos recibiendo daño casi constantemente, o en el modo supervivencia.

Probablemente nos encontremos ante la mayor tara del título. Afortunadamente, supongo, porque eso implica que el mayor pero de esta revisión aún puede solventarse con un buen parche post-lanzamiento. Otras cosas, algo menos molestas, carecen de una solución tan sencilla: al menos para mí, los juegos se han hecho bastante difíciles de jugar cuando se trata de estar directamente de cara la consola en modo portátil, sin dock. Asimismo, los textos son de cuerpo reducido, y cuesta leerlos bien. Por ello, a toda persona que quiera jugarlo en su Switch, le recomiendo encarecidamente jugarlo con la consola conectada en su dock a una televisión.

Por otro lado, tenemos la adaptación de los controles. En este sentido no tengo queja alguna: es sorprendentemente cómodo jugar al juego con los joy-cons, aunque se hace algo raro cuando toda tu vida has jugado a esos videojuegos con un teclado y ratón. Nada a lo que uno no pueda acostumbrarse después de quince o veinte minutos de partida; eso sí, cuando queramos movernos, estar agachados y mover la vista, todo a la vez, correremos grave riesgo de hacer una grulla con nuestros dedos, ¡y a ver quién desmonta eso después! Si tenéis un Hori Pad a vuestro lado, utilizadlo para no correr peligro de excursión repentina a urgencias.

Serious Sam Collection también ofrece la posibilidad de juego en pantalla dividida de hasta cuatro jugadores. Suena genial – sobre todo para revivir viejos tiempos de shooters en primera persona todos en una misma habitación -, y especialmente lo es con Serious Sam HD: The Second Encounter. Aunque los demás también son muy buenos, este se queda con mi voto si es para organizar una LAN Party presencial.

Serious Sam Collection

En resumidas cuentas, puede que la colección de nuestro amigo Samuel el Bombas no fuese especialmente necesaria, pero sí que era un buen motivo para volver a apreciar una saga que nos ha dado muy buenos momentos, y a que a día de hoy pasa sin pena ni gloria. Una buena forma de intentar darle una segunda oportunidad a los títulos por parte de la desarrolladora, en pro de que ganen una visibilidad temporal entre los jugadores y jugadoras. Fuera de ello, y de mi recomendación absoluta para aquellos fans que quieran llevar la experiencia consigo, creo que pese al buen trabajo de adaptación realizado especialmente con los controles Switch no es del todo una consola enfocada en juegos tan dinámicos en primera persona. Más bien los poseedores prefieren aventuras con un ritmo algo más calmado y desde otra perspectiva. Literalmente.


Este análisis ha sido realizado con una copia para Switch cedida por Cosmocover.

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