Adalid de los desarrolladores, depende del momento

Las filtraciones no suelen sentar bien a quien las sufre, y en el caso de Epic Games Store, como parte de su juicio frente a Apple a raíz de los movimientos llevados a cabo con Fortnite y los pagos a través de la App Store, han sacado a la luz unos cuantos detalles interesantes que dicen mucho sobre su estrategia de crecimiento y captación de usuarios en el último año para establecerse como competencia de Steam en materia de distribución en PC, siendo la clave central de esta campaña las promociones de juegos gratuitos casi constantes.

La parte central de este documento, que abarca hasta septiembre de 2019, consiste en los pagos realizados al distribuidor correspondiente por cada título que participara en la promoción, con algunos valores como los 350.000 dólares pagados por Limbo (un título que tiene ya la friolera de 11 años de vida) o nada por Metro 2033: Redux (aunque en este caso tiene trampa, al ser distribuido por la compañía, por lo que puede considerarse como parte del trato). Sin embargo, a la hora de ver su efecto en la creación de nuevas cuentas, puede verse que no es un efecto puntual de títulos concretos, sino que más bien se trata de algo acumulativo. A todas luces destaca el bajo precio pagado en global por los títulos, con una inversión total que no llega a los 12 millones de dólares, algo cuanto menos irónico cuando desde Epic Games proclaman en todo momento estar con el desarrollador y ser su principal apoyo en la industria.

Sin embargo, no es el único documento que se ha filtrado, llegando incluso a desvelarse un servicio de juego en streaming de Walmart por el camino, con nombre en clave Project Storm, así como que también sale a la luz que Sony cobra por activar el juego cruzado entre plataformas a la hora de aplicar la posibilidad en títulos como Fortnite, lo cual vuelve a suponer una prueba adicional de que, a la hora de la verdad, cada actor de la industria vela única y exclusivamente por sus propios intereses, más allá de la publicidad (for the players) o la apariencia que se quiera dar. Y cuando se habla de dinero y poder acaparar una mayor porción del pastel, las multinacionales no tienen problema ni escrúpulos para hacer lo que sea posible por su beneficio.

Y es que cuando se habla de industria del videojuego, no hay que olvidarse de la parte de industria que compone el sector. Un negocio. Una herramienta para ganar dinero. En la que importa el dinero, no el contenido o el consumidor. Y aunque haya estudios que buscan otros caminos, la dirección global es clara. Como consumidores, Epic Games Store es beneficiosa, por el simple hecho de que provoca una competencia hasta ahora inexistente para Steam que provocará un mejor servicio para el usuario. Ahora bien, el comprador únicamente le importa a la empresa de Tim Sweeney si pasa por caja, y a la vista de las tasas de compras adicionales en las cuentas creadas con las promociones de juegos gratuitos, no parece que sea un éxito, al menos por ahora.

Si llega un momento en el que Epic tiene una posición dominante en el mercado, volveremos a la misma situación en algún momento con un nuevo competidor, que anunciará más y mejores medidas, pero que a la hora de la verdad, no cuidará al desarrollador más de lo estrictamente necesario para su beneficio.

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