El mejor asesino del mundo vuelve a la carga

El 13 de noviembre de este año salió a la venta un juego muy esperado por los fans de IO Interactive, compañía que ha logrado labrarse un hueco en la industria anual por méritos propios, camelando a sus compradores paulatinamente con cada entrega de la franquicia. ¿Quién no ha soñado con ser el mejor asesino del mundo y acabar con los objetivos más importantes y protegidos del panorama? Bueno… igual soñar con eso sería un poco raro, así que dejadme reformular la pregunta. ¿Quién no ha querido ser el mejor en su trabajo e infiltrarse en algunos de los lugares más bellos y fortificados del mundo y salir sin ser visto? Pues justo esto es lo que busca (y consigue) transmitir Hitman 2, una segunda parte que no decepciona, dando al jugador todo lo que promete y más, alzándose como uno de los trabajos más redondos de la desarrolladora. Y es que cuando el juego comienza, nada más ver la portada, el selogan y los menús, ya sabes perfectamente de qué va ir el juego: eres una máquina de matar, el mundo es tu arma, y es cualquier contexto es bueno para sembrar el caos, pues todos ellos funcionan como un reloj suizo.

Comencemos por la parte artística, pues sin duda es lo primero que salta a la vista del conjunto narrativo, técnico y jugable. Si bien puede haber variedad de opiniones en este sentido, lo cierto es que el conjunto general luce bastante bien. Jugado en una PS4 estándar, que da para lo que da, trata de ser bastante realista en todo momento, aunque a veces no se mueve con tanta soltura como nos gustaría, pues ocasionalmente se producen ciertas bajadas de framerate que chirrían un poco – problemas que, imagino, no tendrán lugar en PS4 Pro, PC o Xbox One X -. Los paisajes y entornos son muy bonitos, variados y atractivos, y van desde la jungla hasta los callejones de las grandes ciudades, pasando por mansiones y grandes celebraciones populares. Además, la interacción del jugador con el entorno ha sido especialmente pulida en esta entrega, aunque esto es algo que dejaremos para más adelante. Por otro lado, el diseño de personajes, tanto a nivel de objetivos como de los NPC que participan en las historias de las misiones, está muy cuidado, pudiendo encontrarte personas de montones de profesiones distintas que llevan a cabo sus labores con total naturalidad en mitad de una misión, lo que refuerza la inmersión y te transporta a la situación que el juego te presenta.

Ahora pasemos a hablar de los modos de juego presentes en la obra. Como no podía ser de otra manera, contamos con un modo historia, que no está nada mal en términos jugables, pero que deja ver las carencias del guion, con una trama que carece completamente de interés y que simplemente es una excusa para que tengan lugar los hechos que el juego busca contarte. La obra te da un contexto y un trasfondo, sí, pero muy a pinceladas, tratando únicamente de atar cabos a través de unas cinemáticas que no son más que una sucesión de imágenes estáticas con una voz en off. El argumento, así, se narra a cuenta gotas, de manera poco orgánica, aunque no deja de encajar a la perfección con la estética de espías y asesinos del juego.

Por otro lado, hay más modos de juego tanto en solitario como multijugador. Uno de ellos es Ghost Mode, en el que dos jugadores en línea se enfrentan uno contra uno para demostrar sus habilidades. Aquí, los dos jugadores deberán asesinar a los mismos objetivos, y por ello ganará el que más asesine o por el contrario el que lo haga de formas más originales, acumulando, así, mas puntos que el rival. Otro modo de juego es Sniper Assassin, que se puede jugar tanto en solitario como en multijugador, y que consiste en acabar con diferentes objetivos solamente utilizando un rifle de francotirador. La dificultad de este modo es que tienes un tiempo límite para llevar cada asesinato a cabo, y que una vez se dan cuenta de tu presencia, los objetivos comienzan a huir, lo que dificulta bastante la tarea. En cooperativo, eso sí, suele resultar una tarea bastante más asequible.

Por su parte, podemos encontrar otras modalidades menores como Objetivo Escurridizo o Intensificación, las cuales consisten en jugar los mapas presentes pero con diferentes objetivos a los propuestos en la campaña principal, sumándoles determinadas dificultades impuestas por el juego, ya sea llevar el asesinato a cabo con un arma en concreto o con un disfraz, hacerlo dentro de un tiempo límite o cumpliendo otras condiciones, usualmente muy específicas. Estos modos están bien para pasar el rato y complementar al resto de opciones de mayor calado, sirviendo de buena manera para ampliar las horas de entretenimiento que el juego nos puede ofrecer.

Llega el turno de enfrentarnos a otro de los pilares sobre el que se sustenta gran parte de la entrega, que no reside en otro aspecto que no sea en la jugabilidad y en las mecánicas presentes, tratándose de, sin lugar a dudas, de la parte más interesante y cuidada del título. Comencemos diciendo que cada una de las misiones que te propone el juego es completamente diferente, y que puedes encontrar unas 40 formas de llevar a cabo la misión en cada mapa, aunque algunas acaben de formas similares. Desde luego, no me tiembla el pulso al escribir que cada capítulo puede ser disfrutado varias veces seguidas, y nuestra experiencia cada vez será diferente a la anterior, pudiendo descubrir todas las historias y localizaciones que esconde cada mapa y nuevas formas de arrebatarle la vida a tu objetivo.

Hitman 2

Una de las partes más importantes de la jugabilidad son los disfraces y las oportunidades que estos te abren, ya que para infiltrarte en los lugares presentes bien puedes ir con tu elegante traje, o bien puedes vestirte de cualquier profesión que esté mínimamente relacionada con tu objetivo: desde jardinero, a guardaespaldas, pasando por actor, pintor o piloto de carreras, entre otras. Estos trajes están muy relacionados con otra mecánica muy importante del juego y que es muy útil para descubrir formas locas y rebuscadas de asesinar a tus objetivos. Os hablo de las historias de la misión, un elemento que ya estaba presente en la anterior entrega, y que tiene que ver con conversaciones o datos que encontramos por el mapa y que, después de seguir ciertos pasos guiados, te acaban ofreciendo una forma sencilla de conseguir acercarte al objetivo y asesinarlo. Además, es lo que utilizan los desarrolladores del juego para introducir easter eggs en el juego o situaciones graciosas de cara al jugador, como ver a nuestro querido Agente 47, probablemente el asesino más eficaz del mundo, vestido de muñeco de animación, o de vendedor de cupcakes.

Todo lo comentado configura un apartado muy sólido que se ve adereezado por una ingente cariedad de armas. Hitman 2 es la clara prueba de que cualquier cosa que encuentres a tu alrededor puede ser utilizada como un arma, lo cual acaba siendo bastante atractivo en el terreno jugable, pues estamos constantemente tentados a asesinar al prójimo con todos los objetos que vemos a nuestro alrededor. Puedes envenenar la comida o la bebida de tu objetivo, utilizar una pistola, rifle o fusil de asalto para acabar con este; un cuchillo de cocina, una cuchilla de afeitar; una pistola de clavos, un metro… Todo lo que vemos, incluyendo elementos del propio entorno, puede ser un arma más, pudiendo ver oportunidades de eliminación en un cable pelado y un charco de agua, o en un cartel de neón, en una lámpara, o en la explosión de una caldera. Suena un poco sádico, sí, pero lo cierto es que hay muchas opciones de hacer que el asesinato parezca un accidente, para así salir del lugar sin mancharte las manos, lo que por otro lado acaba convirtiéndose en el principal objetivo del juego.

Como último punto a destacar, decir cabe que el juego presenta bastantes detalles graciosos capaces de sacar una sonrisa al jugador, aunque estos pueden llegar a ser un poco costosos de conseguir por cuenta propia (tocará tirar de YouTube, una vez más). En todos y cada uno de los mapas puedes encontrar algunos detalles que pueden o no influir en la facilidad de asesinar al objetivo, pero todos premian siempre la investigación y exploración del jugador, enalteciendo el hecho de ‘jugar bien’. Hay un número exorbitado de secretos, como túneles secretos que nos llevan hasta la casa del asesino o escapadas épicas a lomos de delfines, y conseguir desencadenar uno de ellos resulta tremendamente satisfactorio.

No obstante, no es oro todo lo que reluce, y es que la propuesta acaba pecando en lo mismo que otras entregas de sigilo: en las rutas predefinidas de los objetivos y ayudantes de este, que hacen mucho daño y siguen siempre los mismos patrones de ataque. Por otro lado, la movilidad del jugador en según qué situaciones se vuelve un poco tosca, encontrándose limitada, sobre todo en las coberturas, que muchas veces entorpecen más que ayudan, provocando que el jugador se cubra en una esquina incorrecta, o que no se cubra cuando toque, u otros fallos de programación que, esperamos, acaben viéndose solventados con un buen parche.

American Psycho

Hitman 2 es, como bien hemos comentado al inicio del artículo, una de las mejores obras de IO Interactive, presentando una jugabilidad casi impecable que consigue lo que quiere: que te sientas como el mejor y más eficaz asesino del mundo. Presentando bastantes sorpresas y montones de posibilidades que te obligan a rejugar los mapas por lo menos un par de veces para descubrir todo lo que este esconde, la obra se alza como una experiencia ampliamente disfrutable que te hace sentir como una auténtica máquina de matar, siendo así muy fácil perdonarle los pocos fallos que presenta, como su poco acertado enfoque narrativo o sus diversos bugs.

Bueno, o eso, o simplemente nos acribillarán a balazos. Pero mejor no culpar al juego de nuestra falta de habilidad.


Este análisis ha sido realizado con un código de descarga para PS4 cedido por Coonic, principal distribuidora de Warner Bros. Games en España.