'It all returns to nothing'

Epic, lo habéis conseguido. Fortnite siempre ha estado para mí en segundo plano, ya que he podido jugar poco desde que salió y aunque me he ido enterando de cosas a través de redes sociales y de amigos que sí que están imbuidos en él tampoco despertaba mucho mi curiosidad… hasta ayer. Sí que es cierto que lo del cubo negro de hace ya casi un año era más que gracioso, pero esto ha sido el colofón por todo lo alto. El final de la temporada 10 está manteniendo a todo el mundo en vilo, y puede que cuando salga este artículo hayan sucedido mil cosas, así que os aviso de que han pasado 4 horas desde el inicio del fin. Tras un par de días anunciando el final de lo que creíamos la temporada y la filtración de la segunda parte del juego (al menos el segundo capítulo dentro del mismo) en la App Store, ha llegado el día en el que esa nave que se encontraba en el mapa ha despegado.

No tengo muy fresco qué es lo que está ocurriendo exactamente en términos de historia, pero por lo que tengo entendido el espacio-tiempo se estaba yendo al garete (han aparecido localizaciones que han ido desapareciendo a lo largo del tiempo) y la nave iba a arreglarlo, o eso se creía. Al final, ha terminado derivando en la reactivación del meteorito que estaba congelado en el aire, chocando en la zona de energía y creando un agujero negro que se ha tragado a la isla entera, incluyendo a los personajes, menús de juego y tus preciosos pavos (esperemos que esto último no). Por lo que parece, no se trata de esa dimensión de bolsillo a la que fueron trasladados los jugadores hace un par de temporadas, sino que realmente el mundo ha desaparecido. Lo único que queda es el agujero negro, un botón de salir y un minijuego a lo Space Invaders regulero si metes el código Konami. Bueno, eso para los que han podido entrar al juego, porque tras empezar a publicarse fotos y videos de lo ocurrido la gente ha intentado loguearse sin éxito a la Store de Epic, aunque fue solucionado rápidamente.

Los efectos secundarios, por llamarlo de alguna manera, de este final de temporada son el cambio de icono en el launcher por un agujero negro, la desaparición de todos los tweets en la cuenta de Twitter (manteniendo el directo del agujero) y millones de personas expectantes de lo que sucederá a continuación. Ya hay gente descifrando números y voces que se oyen de vez en cuando, y que se haya montado todo este barullo y haya tanta gente mirando una pantalla casi en negro es poético, porque demuestra el interés tanto de fans como extraños por algo que puede que no cambie sus vidas, pero es parte de la historia del medio. Fortnite es uno de los juegos más importantes de la última década, le pese a quién le pese, y que de un plumazo se lo hayan ventilado es chocante. Epic ha sabido jugar muy bien sus cartas y con las expectativas de los jugadores, y ha sido un movimiento más que acertado.

Obviamente, este no es el final del juego ni mucho menos, dudo mucho que a una empresa de ese calibre le guste perder dinero con su producto estrella. Sin embargo, van a ser unos días más que interesantes. Pongo la mano en el fuego a que mucha gente volverá solo por saber qué esta ocurriendo y cómo va a ser la siguiente temporada, y puede que no sea el juego más profundo a nivel de historia, pero ha sabido dar sus pequeñas dosis aquí y allá, como el ya mencionado cubo Kevin y sus runas, el meteorito gigante o los anacronismos que, día a día, poquito a poquito, han ido poblando este juego. Fortnite ha sabido dar un muy buen espectáculo, y posiblemente cuando salga este artículo algo nuevo se sabrá o habrá sido anunciado. Hasta entonces, seguimos expectantes. Os dejamos el directo aquí.

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