Lo que está por llegar

Final Fantasy VII Remake es el videojuego del que todo el mundo de habla, y no es para menos; este proyecto es posiblemente uno de los más ambiciosos de la industria, y también uno de los más arriesgados, si tenemos en cuenta lo que supone dar un enfoque nuevo a una historia que caló tan hondo como lo hizo la del aclamado Final Fantasy VII (1997) en su momento. Sin embargo, y a pesar de lo mucho que se ha dicho y escrito acerca de este juego, aún existen una infinidad de incógnitas en torno a, quizás no tanto a este primer título, pero desde luego sí a las futuras entregas que continuarán con este remake por fascículos.

Tras un peculiar lanzamiento en mitad de una pandemia, el pasado 10 de abril Final Fantasy VII Remake llegaba finalmente (y oficialmente) a las tiendas y, aunque hay diversas opiniones, especialmente en torno a su final, del cual nos hablaba mi compañero Rubén López hace unos días, en general el juego ha sido todo un éxito. Sin embargo, su lanzamiento no ha despejado esas dudas que giran, aún a día de hoy, en torno a un proyecto que se antoja bastante enigmático.

Tampoco obtendríamos respuesta alguna a estas incógnitas en Final Fantasy VII Remake Ultimania, una extensa guía de juego acompañada de material exclusivo, entrevistas y comentarios de los desarrolladores, que se lanzó ayer al mercado japonés. Aunque entre sus páginas se habla sobre del devenir del proyecto, lo cierto es que no se hicieron declaraciones demasiado esclarecedoras; ante la pregunta acerca de cuántas entregas compondrían finalmente este remake, Yoshinori Kitase, productor del juego, respondía que, aunque tienen una idea aproximada, es una decisión que aún no está tomada. Tetsuya Nomura, director, añadía que el número de capítulos necesarios para narrar la historia de Cloud y compañía dependería de si finalmente se opta por tomar fragmentos más extensos de historia y juegos más alejados entre sí en el tiempo, o, por el contrario, fragmentos más pequeños y juegos lanzados en lapsos de tiempo más cortos, siendo esta segunda opción por la que él mismo mostraba predilección.

Por su parte, Kitase quiso lanzar también un mensaje tranquilizador a los fans, confirmando que la historia de Final Fantasy VII no cambiará sufrirá cambio drásticos, y continuará siendo lo que es. Cabe destacar, eso sí, que estas decisiones parecen haber sido tomadas tras el desarrollo de esta primera entrega, y teniendo muy en cuenta el feedback obtenido por parte de los jugadores, escuchando sus opiniones y sus expectativas pero, ¿qué es realmente lo que esperan los fanáticos de este macro-proyecto? O, más bien ¿qué es exactamente lo que debería ser Final Fantasy VII Remake?

Se ha especulado mucho acerca de lo fiel que tendría que mantenerse esta nueva versión con respecto a la de 1997, y es que muchos de los seguidores de la franquicia temen que este nuevo enfoque tome unos derroteros distintos al original. Sin embargo, es imposible despojar a este juego de su condición de remake que es, por definición, una versión de una obra adaptada no solo a las nuevas tecnologías, sino también a los nuevos tiempos. Por este mismo motivo, durante el desarrollo del juego se contó con el apoyo de un departamento ético, que se encargaba exclusivamente de dar el visto bueno a determinados aspectos del mismo, como el diseño de los personajes, para asegurarse de que cumplían con los estándares actuales. Así mismo, el sistema de combate fue también tema candente por ser revisado y rediseñado para conseguir un modelo de batalla que resultase más atractivo en los tiempos que corren.

Por otra parte, cabe también destacar que Final Fantasy VII no es solamente aquel título lanzado en PlayStation en 1997, puesto que posteriormente se creó el proyecto Compilation of Final Fantasy VII con el objetivo de seguir expandiendo su universo. Así, surgieron videojuegos como Crisis Core: Final Fantasy VII (2007), que hace las veces de precuela y que acabó convirtiéndose en un título casi tan querido como el original, o Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII, un interesante shooter-rpg que toma a Vincent Valentine como protagonista; también una película, Final Fantasy VII: Advent Children (2005), e incluso un libro, The Maiden Who Travels The Planet: Final Fantasy VII (2006).

Todas estas obras se retroalimentan entre sí, conformando un universo que es demasiado rico como para verse reducido a un solo un juego. Sin embargo, y como suele suceder cuando un producto recibe precuelas, secuelas y spin-offs que no estaban planificados desde un principio, surgen incoherencias y errores entre ellos, más aún si estos títulos complementarios son lanzados tan escindidos en el tiempo como es en este caso. Por ello, desaprovechar la ocasión de utilizar este remake para cohesionar correctamente todas esas piezas y crear una historia más rica, extensa y sólida sería un auténtico desperdicio; sería perder la oportunidad de revivir la historia de Zack, de conocer más a fondo a Vincent o, quién sabe, incluso de poder vivir en primera persona la increíble batalla contra el Bahamut de Advent Children.

Al fin y al cabo, el original de PlayStation no va a irse a ninguna parte; seguirá disponible para todo aquel que quiera revisitar Midgar tal y como fue antaño.

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