Por favor

Una de las cosas más bonitas de la prensa sobre arte es que cada uno tiene una opinión distinta. Los críticos suelen chocar en sus recomendaciones, que parten de una serie de gustos y experiencias personales y subjetivas. He crecido entre arcades, así que a mí me va a tirar Murtop que a Javi, al que le pirra Resident Evil. Se han escritos ríos de tinta acerca de la prensa del videojuego como algo más que una guía de compra. La crítica es importante por cómo procesamos particularmente las obras, y hay escritores cuyo estilo se puede oler a la legua. En definitiva, la diversidad y la variedad en la prensa son esenciales para que el arte no se quede estancado. Habrá olas de gustos, pero si todos nos obcecamos en que los shooters militares son el camino a seguir, vamos apañados.

El martes fue un día jodido. Para empezar, tuvimos la noticia de London Studios, un equipo que, si bien en los últimos años no llegó a despuntar, sentó las bases del juego casual en la era de PlayStation 2. Es una losa más para un año en el que llevamos más de diez mil despidos, un número que no tiene pinta de dejar de crecer. Sin quitarle la importancia que merece, el mayor choque vino por la tarde: la compra de Gamer Network por parte de IGN Entertainment.

Esto quiere decir que GamesIndustry, Eurogamer, Dicebreaker, Rock Paper Shotgun y VG247 (además de ciertas licencias con Nintendolife o Time Extension) ahora operan bajo la misma empresa dueña de IGN, HowLongToBeat y Humble Bundle, entre otros. Aparte, figuras clave en el medio como Brendan Sinclair o Alice Bell están despedidas debido a redundancias de puestos de trabajo.

Ahora cogemos la introducción sobre la diversidad de opiniones, hacemos un canuto y nos lo fumamos.

For obvious reasons I have no comment to make either way on the acquisition IGN Entertainment just made this week apart from “please hire my laid off colleagues and friends,” but it sure would be nice if all the articles criticizing the acquisition would stop taking pot shots at IGN’s output.

— Rebekah Valentine (@duckvalentine.bsky.social) May 23, 2024 at 18:17


Para empezar, los despidos. Esta gente lleva hablando de videojuegos cerca o más de quince años, teniendo una experiencia en la industria de las que pocas personas pueden hacer alarde. Comprar un medio periodístico para echar a sus mejores periodistas, jugada maestra. Otro tema es el de absorber la competencia. IGN como tal no es la que ha sacado la cartera para comprar al resto de medios, esto es importante. Los curritos que trabajan ahí no son responsables de esta compra; es más, les ha pillado por sorpresa y llevan varios días pidiendo que contraten a sus compañeros despedidos en otras páginas. El verdadero percal viene de la empresa matriz, no del que se pasa escribiendo cinco notas de prensa por hora.

Basta ya

Este martes perdimos una parte esencial de la libertad e independencia periodísticas. Quizás no se vea reflejado de inmediato, pero estamos hablando de que la misma empresa posee algunos de los medios más importantes de la industria. Puede que lo que más les interese sea el número de clicks (sinceramente, espero que solo sea eso), pero de ahí a cambiar las líneas editoriales hay un paso. Que todo el flujo de información pase por el mismo tubo implica que el dueño del tubo puede poner un filtro para que no pasen ciertas historias o vetar a personas concretas. A esto se le suma el posicionamiento en buscadores, el SEO y toda esa basura. Si las páginas más tochas no hablan de/dan demasiado bombo a un tema, puedes controlar mejor el alcance de temas específicos y cómo se tratan. Puedo ser un ávido fan de sitios como Aftermath o Anait, pero lo que es el grueso de jugadores ni saben de su existencia. Si se cae un árbol en mitad de un bosque y nadie lo escucha, es como si no se hubiese caído.