Ciudadano ejemplar

Una de las mayores sorpresas que nos dejó el 2016 dentro del panorama indie fue, sin lugar a dudas, la arriesgada y desternillante propuesta de Vile Monarch y Good Shepherd. Oh… Sir! The Insult Simulator fue, ante todo, una entrega tremendamente divertida, que no tardó en hacerse viral por méritos propios gracias a su extravagante naturaleza, y que finalmente acabó recibiendo una secuela ambientada en los personajes más característicos de ciertas series de televisión, así como pertenecientes al cine más palomitero. Tras su paso por PC y dispositivos móviles, en el día de hoy analizamos la versión para Nintendo Switch de Oh… Sir! The Hollywood Roast, y desde ya os adelantamos que, si bien todavía dista mucho de ser un juego perfecto, sigue manteniendo ese espíritu sarcástico y exagerado que tantas risas nos brindó hace un par de años.

Como ya hemos desvelado anteriormente, y como bien podéis comprobar a través de los archivos que acompañan a esta review, la premisa de Oh… Sir! no es otra que la de poner verde a nuestro rival haciendo uso de un humor británico estereotipado hasta el extremo, ridículo en la mayor parte de ocasiones, y, en esta ocasión, rebosante de referencias y guiños a algunas películas de renombre como El Señor de los Anillos o Deadpool. De esta forma, tendremos que vaciar la barra de salud de nuestro contrincante a base de insultos, que podemos formar sobre la marcha gracias a un dinámico y bien ejecutado sistema de combate por turnos. De esta forma, cada combatiente cuenta con un par de palabras propias de las que puede hacer uso en el momento que lo necesite, casi a modo de comodín; sin embargo, la mayor parte del vocabulario disponible esperará a ser elegida en una lista central, común a ambos bandos.

Entre algunas de las palabras que podemos encadenar, encontramos conectores y adverbios comunes como “tu”, “y”, “es”, o “tu madre”, “tu padre”, “tu país”, etcétera. No obstante, también hay ‘punchlines’ de carácter exclusivo, y que se premiarán más a la hora de hacer el balance, tal y como pueden ser “sigue usando Windows Vista”, “admira en secreto a” o “está llevando a los hobbits a Isengard”. Así, se crea un abanico de posibilidades francamente abrumador, que nos permite insultar a nuestro enemigo de mil y una formas diferentes, y que puede desencadenar en situaciones verdaderamente absurdas y desternillantes a partes iguales.

Oh Sir! The Hollywood Roast DeadpoolTras este escaparate sencillo pero vistoso se llevan a cabo mecánicas y conceptos más originales y profundos. De hecho, podríamos decir que más que un simulador, se trata de un juego de estrategia en el que aquel que construye el mejor insulto, provoca un daño mayor en el avatar contrario. Y no son pocos los factores a tener en cuenta, pues, concordancia y sentido aparte, también tendremos que estudiar la biografía de cada personaje para conocer sus puntos fuertes y débiles. Si descubrimos la debilidad del contrincante, nuestras posibilidades de derrotarlo serán mayores, siempre y cuando enfoquemos nuestros insultos a esa flaqueza (por ejemplo, mentando a su madre, o diciéndole que es tan miserable que nunca ha visto Star Wars).

Es aquí donde entra en acción la principal novedad de The Hollywood Roast, y es que su plantel se encuentra repleto de versiones decadentes de ciertos actores y personajes de la gran pantalla, como un malhablado Harry Potter o una decrépita Marilyn Monroe. Cada uno cuenta con su propio escenario temático, así como con su propio capítulo en el modo para un jugador – que existe, y que esta vez hace gala de diferentes objetivos secundarios que fomentan la rejugabilidad. No queremos restar importancia, ni mucho menos, a otras inclusiones de menor calado, como la nueva mecánica Comeback (que nos permite recibir ciertos golpes a cambio de realizar un contraataque espectacular) o la nueva interfaz, que ahora desglosa todos los puntos de daño que realiza cada fragmento dentro de la oración; todo un puntazo, desde luego.

Este último factor toma una vital importancia ya que resulta esencial tener en mente cuánta salud nos queda, y cuántos golpes tenemos que efectuar para dejar K.O. al rival. No se pueden coger todas las frases que nos gusten a lo loco, ya que el juego penaliza nuestra coherencia y gramática restándonos salud. De ahí, precisamente, es de donde puede surgir más de un calentamiento de cabeza, y donde muchos hallarán el principal problema de Oh… Sir!: el idioma. Bien es cierto que no es necesario un nivel de inglés demasiado elevado para comprender la gran mayoría de las oraciones, pero ciertas referencias resultan muy difíciles de captar y de disfrutar si no hemos disfrutado de la película original en versión original. O si no tenemos un traductor a mano, claro está.

Hemos dejado para el final, quizás, el apartado que más nos ha gustado de todo el conjunto, y no es otro que su modo multijugador, que nos permite disfrutar tanto de partidas rápidas como de algún que otro torneo, y que se adapta perfectamente a la naturaleza portátil de Switch. El juego posee multijugador local y en línea, y menos mal, porque es uno de estos juegos que carecen de sentido que sean de solo un jugador. Si ya es divertido de por sí jugar contra la máquina, más satisfactorio aún es tener la oportunidad de meterse con la madre o la hermana de tu colega. Eso sí, podéis estar tranquilos, ya que, en consonancia con el resto de las mecánicas, la propuesta de Vile Monarch difícilmente ofenderá a alguien, ofreciendo un humor gris, muy rebuscado, con que el que es difícil no pasar un buen rato.

Oh Sir! The Hollywood Roast 2

Técnicamente, no hay demasiado que destacar en cuanto a texturas, modelados o efectos de partículas, pues la entrega editada por Good Shepherd está compuesta íntegramente por personajes 2D con escaso trabajo de animación, así como por escenarios completamente planos y vacíos. No obstante, artísticamente la obra luce muy bien, con un acabado general que raya a buen nivel, y un estilo pixel-acartonado que encaja a la perfección con la tónica general de la propuesta. No estamos ante ninguna maravilla, pues sus orígenes son bastante humildes, pero sí se trata de un producto con carisma, que sabe diferenciarse dentro del panorama independiente.

En cuanto a su banda sonora, decir cabe que el juego cuenta con una buena variedad de temas que saben acompañar en todo momento, y que, pese a no contar con una factura sobresaliente, casan muy bien con cada escenario y situación. Lo que más nos ha gustado en este sentido han sido, eso sí, las voces de los personajes, pues todas ellas gozan de una entonación y de un énfasis admirable.

Una idea tan original como los insultos que la protagonizan

Oh… Sir! The Hollywood Roast es una entrega muy similar al título que, nacido en una Game Jam, aterrizaba en nuestros ordenadores a finales de 2016. No es un juego indispensable, ni tampoco sabrá entretenernos durante más de tres o cuatro horas. Sin embargo, puede estar orgulloso de ser una propuesta divertida como pocas, que se disfruta especialmente a la hora de darle un joy-con a un amigo para echar una partida rápida en el multijugador local, y que casa perfectamente bien con la naturaleza de Nintendo Switch. Además, por los 3,49€ que cuesta en la Nintendo eShop, pocos ‘peros’ se le pueden poner a una entrega tan disfrutable como esta. Y si eres capaz de ponérselos, puede que seas tan miserable que sigas utilizando Windows Vista.


Esta review se ha realizado con una copia adquirida por la propia redacción.

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